Denunciaron a un club uruguayo por defender la memoria

El club Villa Española de la segunda división de Uruguay fue intervenido a raíz de una denuncia realizada tiempo atrás por hinchas y ex directivos del club, en la que argumentan entre otras cuestiones internas, el uso de “manifestaciones políticas ” en la institución.

Por Jorge Rodríguez

Esto último tiene que ver en especial con el compromiso del club con los derechos humanos y la política de Memoria, verdad y justicia. En el alambrado del Estadio y de cara a las cámaras de televisión la frase “Nunca Más” aparece en letras grandes. Los jugadores utilizaron una camiseta alternativa roja con la cara de compañeras y compañeros detenidos y desaparecidos. Uno de los paredones del club, tiene un mural con la frase “los seguimos buscando”.

En el estatuto están prohibidas las manifestaciones políticas y religiosas, sin embargo en la denuncia se utiliza ese término en el intento de desacreditar el compromiso del club con causas sociales, y esto mismo nos invita a reflexionar sobre el hecho de entender que ya no debe existir confusión entre el reclamo por los derechos humanos y una acción política partidaria. Son dos cosas muy diferentes. Es una batalla ya ganada. Y sorprende, pero mucho más duele, que a raíz de ello hoy el club sea intervenido, y el negacionismo actúe a través de la justicia para que en el fútbol solo se hable de fútbol, para que nuestro pasado reciente quede en el olvido, el silencio sea cómplice, y poder correr al costado el trabajo de este club en el acompañamiento de luchas y causas necesarias. El Ministerio de Educación y Cultura decidió desplazar a las autoridades actuales del club. Nombraron a Leandro Iglesias como interventor, y pronto convocarán a elecciones. 

Tal vez el ambiente del fútbol nos lleve a diferentes realidades, la mayorías frívolas, oscuras y mafiosas, sin embargo existen pequeñas trincheras, personas, equipos, clubes, movimientos, que comprenden que dentro de un deporte como el fútbol que moviliza a las masas, que tiene el puesto el ojo de la opinión pública, pueden ser capaces de visibilizar causas y luchas sociales, acompañar a las necesidades del barrio, incluso como en este caso militar la Memoria, la verdad y la justicia, levantar las banderas de nuestros compañeros detenidos y desaparecidos, reclamar justicia, abrazar a los familiares y sobrevivientes, y gritar bien fuerte, mucho más que un gol: “Nunca más”.
Lo importante está ahí, y a estas “manifestaciones” las abrazamos desde el otro lado del charco.

Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

El cártel del desayuno

Leer siguiente

Mundial 78: una copa manchada