A 40 años de ese octubre

Por Editorial Sudestada

Un día como hoy pero de 1983, el pueblo volvía a votar luego de la dictadura y el terrorismo de Estado.

Dicen que aquel día todo tembló, porque el pueblo salió a ejercer su derecho al voto luego de años de una dictadura sangrienta que le había arrebatado la vida a más de 30 mil personas, entre tantas atrocidades cometidas como el robo sistemático de alrededor de 500 bebés, y a un año nomás de Malvinas, una guerra absurda que todavía sangra.
Durante esa jornada la euforia dominó las calles, el pueblo saltaba, festejaba, y los comicios se daban con el terror a la vuelta de la esquina, con los genocidas operando a metros y en las sombras. Un cierre de campaña que no se olvida, con Herminio Iglesias y el cajón a fuego vivo, Alfonsín como el puntapié para que la democracia comience para no irse jamás, y los monstruos de la historia agazapados para que un juicio histórico y como precedente mundial, los juzgara por los crímenes de lesa humanidad.
Hoy se cumplen 40 años de ese momento bisagra que quebró lo que llamaban “Argentina pendular”, que en realidad fueron décadas de golpes de Estado, persecuciones, sangres en las calles, bombardeos y censura para cortar toda libertad y definir como “subversivos” o “enemigos del Estado” a todo aquel que tuviera pensamiento propio, ideas, sueños colectivos, o que no encajara dentro del plan de obediencia y sumisión.
A partir de aquel día miles y miles de compañerxs volvieron luego del exilio, las denuncias al terrorismo de Estado comenzaron, y la democracia pisó fuerte, para que cuatro décadas después -más allá de sus grandes deudas- siga firme y con proyección de futuro. Sin embargo los fusiles, el terror, los Golpes, ya no son como los de antes, y los genocidas, sus aprendices, y los cómplices, se escudan en lo democrático para contraatacar.
A 40 años de aquel octubre, hay mucho que reflexionar, pero tenemos como pueblo una gran certeza: Dictaduras militares y genocidas, Nunca Más.

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