Abuso sexual en el fútbol: El silencio que se rompe

Un representante de futbolistas que colaboraba con las divisiones inferiores de Rosario Central quedó detenido por ser acusado por abuso sexual a un adolescente de 15 años al que llevó a probar al club. Se trata de Diego Martínez, de 29 años, y actualmente está imputado por abuso sexual simple agravado por ser cometido por el encargado de la guarda. El captador de jugadores había prometido llevar al joven a probarse a distintos clubes, y le había dicho que tenía que hospedarse en una pensión con él para poder ir a las prácticas. “Dormía en la misma habitación que él, que ya la primera noche intentó tocarlo y que él lo frenó diciendo que solo venía a entrenar, y Diego le decía ‘yo te puedo dar los mejores botines'”, contó el tío del menor.
Por otro lado, la Fiscalía Regional Rosario expresó en un comunicado convocó a “cualquier persona que haya sido víctima de un hecho de similares características a contactarse con la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, fiscal Diego Meinero, a través de dmeinero@mpa.santafe.gov.ar”.
A partir de que se hiciera pública esta denuncia, Emmanuel se puso en contacto con Revista Sudestada y contó: “Después de 13 años hice mi descargo por primera vez. Hoy puedo y me animo a contarlo porque siento que puedo darle voz a quienes también sufrieron un intento de abuso por Diego Martínez. La publicación de la nota me hizo revivir aquella noche en la YPF de calle Pellegrini y Catamarca. Me lleno de odio por no haberlo hablado con nadie, por no haber podido contárselo siquiera a mi familia, porque solo pude hablarlo con un amigo que le pasó algo similar pero pudo accionar y quedó ahí. Cuando vi que era captador de talentos para jugadores de fútbol juveniles, lo primero que pensé es que a muchos pibes les habrá tocado una situación como la mía, y te sentís confundido y sin saber qué hacer. Tenía 13 años, fue en el 2009, yo vivía en Concordia, recientemente había empezado andar en BMX y era nuevo en el grupo. No conocía mucho a los chicos y de los primeros que se me acercó muy amigable y carismático fue Diego. Eran cerca de las 19, invierno, y los pibes arrancaron cada uno a su casa, y yo me quedé solo tomando una Coca con él. Después de entrar en “confianza”, tengo una parte totalmente bloqueada donde solo recuerdo que fuimos al baño y Diego me insistió en tocarme y querer hacerme sexo oral. No, no pude frenarlo. No supe cómo actuar ante esa situación. Él quiso romper mi negación y convencerme de que eso estaba bien porque ya lo había hecho con diferentes chicos que yo conocía, algunos en su momento amigos míos”.
Además, expresó: “Hoy puedo hablarlo con más facilidad, pero quedé trabado. tenía un nudo en la garganta. Hoy puedo entender que esa situación fue abuso. Ojalá puedan levantar la voz porque no creo que haya sido el único en Concordia, pasó mucho tiempo y quiero que sepas que si te pasó algo similar con Diego Martínez, alias “Cubija”, puedas contarlo. Yo pude sacármelo de encima pero hay quienes tal vez no y quieran pensarlo”. Y agregó: “Quiero cerrar con este mensaje a los pibes en general, porque siempre se jode, normalizamos y se hacen ‘chistes’ sobre la sexualización entre hombres y no lo medimos cuando somos adolescentes o pibes de 10 años. Más de una vez escuché ‘Guarda que si no te va a agarrar Cubija’. Y sí, amigo, no era un chiste. Lo minimizamos todo el tiempo pero no nos damos cuenta o miramos para otro costado. La masculinidad no está preparada para hablar de abusos entre hombres, pero existe y pasa todo el tiempo en cualquier ámbito”.  

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