“Barry”: una serie que incomoda

A simple vista Barry (HBO) es una serie de comedia negra pero tiene toda una cuestión sobre la condición humana. Un ex soldado de la guerra de Afganistán lleno de traumas devenido en sicario, un tipo solitario y deprimido, un lobo estepario con todo lo vil que arrastra del mundo. Hasta que pasa algo que lo conecta con un deseo y lo despabila, quiere dedicarse al teatro. Empieza a querer una vida común, una vida que incluya felicidad, es todo muy difícil. Es tristísimo. Nominada a los premios EMMYS 2024 como mejor serie de comedia, entre otras tantas nominaciones. Esta nota es el resumen de una lista de razones contundentes para que no dejes de verla. 

Por Maricel Cioce

No hay que perder de vista a Bill Hader que escribió el guion, lo actuó, lo dirigió, y es la promesa del cine.
Bill Hader nació el 7 de junio de 1975 en Oklahoma pero a sus veinte años abandonó la universidad y se mudó a Los Ángeles con el sueño de hacer películas. En una entrevista en Grantland contó que nunca dijo en voz alta “mi sueño es hacer películas” porque le daba timidez, le parecía ñoño andar ventilando su deseo. Aunque se la pasaba leyendo libros y yendo a Cinefile Video en West L.A, un videoclub lleno de nerds del cine con los que le gustaba charlar. 
Durante muchos años tuvo trabajos esporádicos aunque siempre trató de que estuvieran asociados a la industria cinematográfica (asistente, posproducción). Además tomaba clases de teatro y comedia.
El capital social que acumuló en ese tiempo le habrá dado el lugar para audicionar en el show Saturday Night Live. El programa nunca llegó a la Argentina pero algún que otro capítulo, sin subtitulado, se puede ver en Youtube (si alguien encuentra la manera de ver los capítulos completos en los que participa Bill Hader que lo haga saber por favor). Vinny Vedecci fue el primer personaje recurrente de SNL. Estoy convencida de que en poco tiempo Bill Hader será el centro de nuevos proyectos cinematográficos.

La canción de apertura de la serie es Change for the world de Charles Bradley (1948-2017), traducida como cambia para el mundo.
La canción pertenece al disco llamado Changes (2016), escrita por un músico que trabajó durante décadas como cocinero, barrendero, imitador de James Brown, y que recién a sus cincuenta años de edad se catapultó en el mundo de la música para dedicarse de lleno al soul.
Es una canción que nos habla de cambios y es el deseo de cambio al estilo metamorfosis kafkiana, en donde se debate el destino del hombre moderno. Ese deseo de cambio es el que tienen los personajes más importantes de la serie, y es  lo que mantiene la llama viva de la historia capítulo tras capítulo.

Es una serie que incomoda. 
Lo magnífico en Barry es el cinismo que se usa para tratar temas que incomodan. El sociólogo Pierre Bourdieu escribió “La sociología es una ciencia que incomoda”. Enojado en una conferencia dijo estar harto de que se dijera que la sociología no servía para nada, que la sociología revela cosas que están ocultas y reprimidas, y por eso resulta una ciencia incómoda
En Barry también se trasponen cuestiones de orden social que incomodan. Para empezar, el conflicto que viven los ex combatientes (en Barry hay marines, una categoría dentro del ejército norteamericano) que cuando vuelven de la guerra, transformados en outsider,  intentan reinsertarse en la sociedad sin demasiado éxito. Alguna que otra condecoración y al olvido, en muchos casos acechados por problemas en su salud mental y/o en situación de marginalidad. Es imposible para cualquier argentina o argentino no pensar en Malvinas.
Pero para hablar de los Outsider hay que pasar por Howard Becker, que en su libro “Hacia una sociología de la desviación” (1963) nos dice que “la desviación no es una cualidad intrínseca al comportamiento en sí, sino la interacción entre la persona que actúa y aquellos que responden a su accionar”. En otras palabras nos habla de que las personas tienen conductas consideradas desviadas a partir de cierto etiquetamiento social. Para llegar a esa conclusión el sociólogo norteamericano hace una serie de investigaciones de campo con fumadores de marihuana por placer (que fuman una sustancia etiquetada como “mala” por aquellos grupos que no la consumen),  y con músicos de jazz (que se consideran a sí mismos, y son considerados por los demás como “diferentes”, en los años en que el jazz se daba en ambientes de marginalidad). 
En Barry, lo que vamos a notar es algo mucho más visceral que tiene que ver con la vida y con la muerte. La muerte del otro a través de un set de reglas socialmente aceptadas. Esto es la muerte en la guerra en Afganistán, Barry Berkman en su versión de soldado. Y la muerte socialmente desaprobada, la muerte en manos de Barry Berkman versión outsider, sicario. 

Los personajes están construidos con muchas capas con matices y rompen con el binarismo característico de bueno-malo. 
En relación a las razones anteriores, los personajes de Barry por momentos nos van a parecer de cercanía por la cantidad de matices que manejan. Son personajes que quieren la transformación, ser mejores. Mejores actores, mejores negociantes, mejores amigos, mejores padres, mejores parejas, y en esa búsqueda irán apareciendo otras marcas de su personalidad asociadas al mundo. El egoísmo, la ira, el sálvese quién pueda. 
Por favor no se pierdan los capítulos en los que Barry se reencuentra con otros ex marines que fueron sus colegas en Afganistán. 
Todos los personajes importantes, pero sobre todo en Barry, se puede ver ese continuum de capas de cebolla. El personaje de un personaje de otro personaje, como una muñeca rusa. 
Barry pasa de ser un ex marine, a ser asesino a sueldo que quiere dedicarse al teatro y hasta intenta convertirse al cristianismo con el objetivo de ser, por fin,  una persona honrada al estilo sueño americano.

La serie apela al humor para mostrarnos una radiografía del mundo moderno que la vuelve sociológica.
Barry es una serie polémica. Se caracteriza por tratar temas con diferentes puntos de vista. 
-La guerra como problema social.
-Las redes de narcotráfico y la relación de estas en el mercado.
-La inmigración y las representaciones sociales sobre los inmigrantes. Los chechenos y los bolivianos. 
-Las apariencias en la industria cinematográfica hollywoodense.
-La violencia de género desde el punto de vista de un asesino.
-La cárcel como fábrica de delincuencia. 
Para la sociología no hay un genio maldito, una mano invisible, un ser supremo manejando los hilos de la sociedad. Los que estamos somos las personas como colectivo humano. Como engranaje que hace funcionar al mundo. 
Barry es todo esto. Son las contradicciones de una sociedad para que convivamos con otros en esa misma sociedad.  
Barry es una serie que nos deja en jaque.

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