Caso Arcoiris: “Necesitamos que esté a salvo”

Hace cuatro años que Arcoiris y su mamá protectora vienen luchando a puro coraje y manada contra los monstruos. Entre el 2018 y el 2019 Delfina radicó dos denuncias contra su ex suegro por haber abusado sexualmente de Arcoiris a los dos años. Cecilia Sola, junto a Revista y Editorial Sudestada, vienen acompañando a la familia y a las compañeras en La Rioja. Esta es la primera de una serie de notas donde abrazamos esta causa contra el abuso sexual en las infancias.

Por Cecilia Solá

No apagarán los colores.
A pesar de las dos cámaras Gesell, en las que los expertos reconocieron claros signos de abuso, a pesar de que Arcoiris grita que quiere vivir con su mamá, a pesar de que el Estado sigue sacando campañas y spots contra el abuso sexual en la infancia, la In-Justicia riojana, personificada en la jueza Karina Cabral del Juzgado N° 1 de La Rioja decidió, en el 2021 otorgar la custodia de la niña a su progenitor, hijo y cómplice del abusador, y quien tiene denuncias por haber agredido brutalmente a la abuela materna de Arcoiris para secuestrársela de los brazos.
Dos cámaras Gesell, el grito desgarrador de una niñita, la lucha desesperada de una madre protectora, la manada de hermanas que acompaña y sostiene, las declaraciones de peritos, nada le alcanza a la justicia misógina, adultocentrista y cómplice de la doctora Cabral, hoy devenida en Camarista, al asesor de menores Pablo Cabillo, al juez Mogaquian de la Cámara 4ta en lo Civil para que decidan proteger a Arcoiris.
Y su fundamentación es, por supuesto, el SAP, presunto Síntoma de Alienación Parental, creado por un pedófilo estadounidense que se hacía pasar por psicólogo para defender a otros pedófilos como él que abusaban de sus propios hijos e hijas.
“La culpa es de la madre que me odia”- dice el SAP.
“Está loca”- diagnostica el SAP.
“Quiere plata”- asegura el SAP, que, casualmente, siempre tiene plata y poder.
“NO ME GUSTA CUANDO MI PAPÁ ME LLEVA CON EL ABUELO PORQUE ME HACE COSAS FEAS”- dijo Arcoiris. Diez veces lo dijo.
“La nena miente”.
“La nena fabula”.
“La madre me odia”
Pero como no pueden callarlas, no pueden callarnos, implementan la segunda etapa de violencia: amenazar a la madre y a su manada.

@justiciaporarcoiris


Bozales, multas, una violencia mediática que llega al nivel de la jueza negando las dos causas abiertas y acusando a la madre de inestable y peligrosa, el cerco mediático para proteger la identidad del abusador y exponer a las víctimas, nada les queda corto, nada les parece demasiado, nada los avergüenza ni los espanta a la hora de encompincharse para defender la cofradía.
¿Qué hacemos, entonces?
Si quemamos, somos violentas, si gritamos, estamos locas, si escrachamos, vamos presas.
Si callamos somos cómplices.
Arcoiris está en peligro. La manada de La Rioja lucha, pero necesita de las voces rugientes de todas las manadas de la matria, exigiendo #justiciapor arcoíris, su inmediata devolución a la madre, resolución de las causas contra el abusador, padre del padre de Arcoiris.
A veces pedimos los ojos de la manada para encontrar a una hermana que nos han robado.
Hoy necesitamos la voz rugiente contando a todos el infierno en el que la In-justicia riojana pone a una niñita. Necesitamos exponer todos y cada uno de los horrores jurídicos cometidos contra una nena y su mamá por denunciar, necesitamos que el Ministerio de Género de la Nación tome cartas en el asunto y respalde el grito de la manada con un accionar rápido y efectivo, no con fotitos con abrazo.
Necesitamos que Arcoiris esté a salvo.
Y no nos detendremos hasta conseguirlo.

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