“El Estado tiene la marca del extractivismo”

Foto Quedigital

Desde hace meses que se viene llevando una lucha contra la instalación de las petroleras en Mar del Plata. La justicia tiene en sus manos la decisión y el Estado claramente busca entrar en el negocio a costa de las consecuencias que se vienen anunciando desde diferentes sectores ambientalistas. La misma situación se vive en Río Negro donde intentan avanzar sobre el Golfo San Matías e instalar un oleoducto a espaldas de los intereses de lxs vecinxs. En diálogo con Sudestada, Cristián Prieto, de la Asamblea Mar libre de petroleras y Fabricio Di Giacomo, de la Multisectorial Golfo San Matías, nos contaron la situación de urgencia que se vive en sus territorios y la importancia del artivismo en la calle resistiendo estos proyectos.

Por Natalia Bericat

¿Cuál es el rol del Estado y la justicia en esta situación que tiene ya un carácter de urgente, Cristian?
El Estado tiene la marca del extractivismo. Está jugando ese papel, no solamente el proyecto offshore frente a la costa bonaerense, frente a la costa en Mar del Plata, sino en todos los casos del país. En nuestro caso se judicializó y por eso estamos yendo todas las semanas frente al juzgado. Cuando algo relacionado a la tierra y a los recursos naturales termina en términos judiciales es porque claramente hay una puja de intereses tremenda. Acá en Mar del Plata hay un cerco mediático muy grande, hay una publicidad muy grande pagada por el Estado y las empresas donde cualquier interacción que tenés en la redes sociales te venden todo el tiempo este proyecto. Contra eso estamos intentando luchar y claramente si se ha frenado hasta el momento ha sido debido a la lucha porque hemos estado cada 4 de cada mes, como también conocer lo que significa este proyecto, esta gran mentira del trabajo que va a generar en nuestra zona. La última palabra y en este contexto la última palabra la va a tener la justicia, esperamos que realmente nos escuche como parte de uno de los amparos que se han llevado a la justicia. Si no hubiera una decisión a favor de las comunidades costeras veremos como sigue la lucha. La lucha no termina en esa decisión judicial, esto recién comienza.

Fabricio, pudimos ver que todo avanza muy rápido. Contanos sobre este intento de derogar una ley que protege el golfo…
Sí, fue todo muy express. Ya el jueves 25 se presentó en la legislatura el proyecto que modifica la ley 3308, que se forjó en las luchas populares del año 1995 cuando también había una amenaza de oleoducto en las grutas nos llevó a movilizarnos. Yo tenía 13 años en ese momento y salimos a las calles a buscar firmas. 4 años más tarde, por una unanimidad en la legislatura, se aprueba la ley 3308 que básicamente prohíbe cualquier actividad hidrocarbúrica en el Golfo, en el mar territorial rionegrino. El jueves de golpe, pum, proyecto que la modifica en su artículo 15 y la justificación aparente era que tenía que ver con los oleoductos que ya estaban instalados, pero en la misma fundamentación de esos proyectos hablaba de la necesidad de sacar más petróleo de Vaca muerta por algún otro lado que no sea Bahía Blanca, entonces hay que buscar alternativas portuarias y el golfo por sus aguas profundas es un poquito mejor. De manera express y efusiva empezamos a interconectarnos con la Asamblea de la tierra y el agua de las grutas que ya hace tiempo viene haciendo un trabajo ambientalista y principalmente vecinas y vecinos que de vuelta despertamos con el temor de que nos ensucien, nos manchen, nos contaminen, nos destruyan nuestra casa y nuestro hogar. La diferencia con el 95 es que acá salió un proyecto aprobado casi por unanimidad en la legislatura. Solamente 3 personas no votaron por ausencias y un voto en contra de un legislador que lo sostuvo. En esas dos semanas, nos pusimos activos por todos lados. Me gustó el término artivismo (que utilizan los compañeros de Mar del Plata) así que lo vamos a aplicar. Sí hicimos asambleas, se realizó un estudiantazo. Los secundarios también se sumaron. Fuimos a la legislatura el viernes 9. Más allá de la matrix extractivista hay una matriz comunicacional y una matriz de operar que es muy parecida. No nos dejaron entrar a la legislatura y teníamos derecho a hacerlo porque era una sesión abierta y pública, éramos un grupo muy heterogéneo: niños, niñas, estudiantes, gente de tercera edad, algunos gremios. La policía nos cerró la puerta, luego aparecieron columnas de la UOCRA y gremios pesqueros con una actitud muy avasallante. No tenemos nada en contra de la UOCRA sabemos que son trabajadores también, pero vinieron con actitud temeraria y bueno decidimos desplazarnos hasta la placita que está ahí al lado. Ya sabiendo que se había votado nuevamente a puertas cerradas y a espaldas al pueblo este proyecto. Entonces definitivamente esta ley esta modificada, todavía no salió el boletín oficial, estamos a la espera. Afortunadamente contamos con abogados ambientalistas de Enrique Viale y su equipo para presentarnos a la justicia también con un amparo que tiene que ver con el principio de no regresión y progresividad sobre materia ambiental, la ley 3308 es un derecho ambiental adquirido que tenemos las comunidades costeras. Esto se está empezando a expandir, siguiendo el ejemplo de la Asamblea de Mar del Plata y de todas las comunidades que se levantan en diferentes lugares. el turismo, la gente que hace avistaje de ballenas, En estas dos semanas, la mayoría de la gente pensaba que era algo ideológico. Nos decía “no me quiero meter en política”, y nosotres le decíamos que no es política, que es un tubo de petróleo saliendo de la puerta de tu casa. Para muchos esto es literal porque la costa tiene mucha superficie y mucha gente viviendo ahí. Así que estamos tejiendo redes, tratando de organizarnos y de mantener las asambleas. Estos discursos de progreso, desarrollo y trabajo, en realidad lo único que traen para las comunidades y medioambiente es destrucción, muerte. Es horrible pero hay una impronta muy fuerte desde lo político y lo económico que pareciera ser una matriz nacional que pasa en todos lados. Por un lado lo judicial y la organización popular es lo único que nos puede rescatar en este momento.

¿Cuáles son las consecuencias en el medio ambiente de estos proyectos extractivistas?
Primero flora y fauna. Eso es indiscutible lo que puede provocar solamente la exploración sísmica que es el momento previo donde se supone que se investiga si hay petróleo a 300km de Mar del Plata. La ballena austral es parte de la fauna que está en peligro y toda la vida que hay en el mar que no son solamente los grandes animales, hay muchísima riqueza en el mar. Estas exploraciones consisten en explosiones y pueden provocar que muchas de las especies que pasan a 300 km de la costa se puedan ver con consecuencias negativas, que se puedan perder en sus viajes que hacen en relación a todo su ciclo de vida. También otras consecuencias son en relación al turismo, porque una de las grandes mentiras que nos venden es que no habrá consecuencias. Sabemos que en todos los lugares donde se dieron estos proyectos hubo derrames, siempre los hay, son continuos. Otra consecuencia afecta a todas las comunidades que viven de la pesca. Se sabe que dura años hasta que ese ciclo de vida vuelve a generarse y nunca se regenera al 100% y muchas de esas familias ya no viven de eso. Otra de las grandes mentiras es que va a haber trabajo. En un principio cuando comienzan los proyectos sí se requiere pero mano calificada y no para la comunidad entera. En general, se dice que entre un 2 y un 2.5% suele ser la demanda de trabajo y únicamente en una primera instancia. Se vendió este proyecto en relación al offshore en la costa bonaerense  con la tan mentada necesidad de generar dólares para pagar la deuda externa. Otra consecuencia también tiene que ver con la emergencia climática en donde la exploración de los hidrocarburos no se debe hacer, se supone que estábamos intentando ir hacia un cambio de matriz energética. (Cristian)

En el golfo San Matías es mas o menos similar las consecuencias del oleoducto, tiene un agregado particular que es que el proyecto que pretende trasladar petróleo crudo y gas desde Vaca muerta hasta el golfo; atraviesa 700 km de recorrido de tierras rionegrinas, pasa por el Río Negro, fuente de agua de nuestra provincia. Como contaba el compañero, no existen ejemplos a nivel mundial que no contaminen de una u otra forma. Nosotros estamos en un golfo que tiene particularidades específicas en cuanto a lo biológico, de hecho es uno de los últimos ecosistemas marinos cuidados por ley, o lo era hasta el viernes 9. Esperamos que se revierta y que volvamos otra vez a estar protegidos. Por ejemplo, el tema de la merluza, que es uno de los recursos pesqueros principales del golfo, que da trabajo a miles de personas, el turismo. De no haber existido esa ley del 95, de no haber manifestado y de no haber llegado a concretar la 3308 que protegió al Golfo todo este tiempo, ahora seríamos un pequeño pueblito costero, con un ecosistema dañado y destrozado y sin la fuente de trabajo que se fueron desarrollando todo este tiempo que son miles. Además la gravedad del Golfo San Martías es que esta pegadito a la Península de Valdes, entonces cualquier derrame o accidente que pueda ocurrir ahí automáticamente va a manchar las costas de la península. Estamos pegados. Mas allá de la biodiversidad y todo el ecosistema marino las fuentes de trabajo de estas comunidades costeras tienen que ver con la pesca y el turismo. Y estos proyectos en comunidades tan golpeadas como Sierra Grande.

Hablemos de ecocidio. Hace unos días cuando fue lo del humo en Rosario, Cabandié (y parece irrisorio) salió a hablar de ecocidio…
Estoy en una comisión de prensa y todo el tiempo estamos siguiendo las redes y lo que hacen quienes tienen responsabilidades muy altas. El ejemplo de Juan Cabandié con ese discurso bastante cínico, por momentos muy irresponsable, y todo el tiempo respondiendo a las demandas de la ciudadanía con spots publicitarios. En lo que va del año, en todos los focos de incendios, la tan cajoneada ley de humedales, todo lo que tiene que ver con offshore. Cada vez que hay una manifestación o cada vez que algo intenta salir a la luz en los medios de comunicación, los medios del Estado nos responden con spots publicitarios. En los medios oficiales del estado se nos tiene que escuchar, eso no está sucediendo. Pero sí el Estado hace campaña y hace spots publicitarios con Cabandié vendiendo el proyecto offshore con el dinero de la propia ciudadanía. No tenemos la posibilidad de decir por qué estamos en contra de estos proyectos en estos medios. Sabemos que para este tema ninguno de todos los sectores políticos tienen grieta, porque los últimos dos gobiernos no tienen diferencias en relación a los proyectos extractivistas. Nosotros seguimos lo que van diciendo, pero realmente el ejemplo más patético es el de Cabandié. Cuando hay un foco de incendio lo que venden es todo el dinero que dan para apagar esos incendios. Después este juego del Estado que a veces “le pide explicaciones a quienes están iniciando los incendios” como una cosa bipolar, ese mensaje totalmente contradictorio. El Estado que tiene que hacerse cargo de apagar los incendios, que tiene que tener una política socioambiental adecuada, les pide explicaciones a ellos, es bastante loco.

¿Hubo alguna manifestación en relación a lo que está pasando en el Golfo?
Yo también estoy en la comisión de redes y comunicación y hacemos seguimiento a todes les legisladores.  Nos damos cuenta que hay una gravedad institucional tremenda en cuanto a la toma de decisiones. En entrevista radial pública, Luis Noale, uno de los legisladores, dijo que la mayoría de los proyectos muchas veces que firman, que aprueban, muchas veces se enteran de ellos en el mismo recinto, en el mismo día de la votación. Este proyecto, con la gravedad que tiene, con todo lo que implica, incluso no solamente con el impacto ambiental negativo, veámoslo desde el punto de vista económico como súper mega inversión que se va hacer, se trató apenas en menos de 24hs antes en comisiones en legislatura. Quizás nosotros tenemos mejor direccionado hacia donde apuntar lo político porque tenemos un equipo de legisladores que votaron en contra del pueblo, desoyendo el acuerdo regional de Escazú, la ley de ambiente nacional y todo lo que ellos ya deberían saber, porque se supone que si están votando un proyecto en materia ambiental deberían instruirse. Las respuestas son muy variadas que nos hacen. Por ejemplo, Marilin Geminiani, una de las legisladoras de la zona atlántica que nos representa puntualmente, decía que en el año 1995 la tecnología era otra y que ahora avanzó mucho. Otros nos decía esto mismo que repetía Echeverría el de ambiente de San Antonio Oeste, que “eran leyes restrictivas y prohibitivas y que no nos permitían aprovechar la capacidad del golfo”. Hay un cinismo muy tremendo y una hipocresía clara, porque el sustento político y económico que mueve a todo esto, obviamente no sale a la luz. Nadie dice “Bueno sí, a mí me dijeron esto y esto”. Hay bastante ignorancia en muchos aspectos y esta irresponsabilidad en cuanto a votar una ley que modifica un derecho ambiental y realmente nos sorprende mucho. Cada vez que nos enteramos de un dato nuevo, es una nueva sorpresa porque te das cuenta que lo hacen todo el tiempo, que hay una irresponsabilidad absoluta, que hay una desconexión total para con las comunidades. Ahora se recibieron de las Naciones Unidas $1.300.000 dólares, para desarrollar proyectos eco sustentables, ambientales, para reforestar la provincia de Río Negro, la misma legisladora que hace una semana votó por este proyecto para poner un oleoducto en el golfo. Y así como ese ejemplo hay uno abrazando a un árbol diciendo: “Acá estamos con la naturaleza…”  y hace una semana estaban votando ese proyecto. Entonces el cinismo y la hipocresía son materia común a la manera de hacer política, sobre todo se mezclan mucho los discursos. Tuvimos la posibilidad de ir a Sierra Grande, a un debate que organizó un docente de un Instituto de Formación, y estaba Mauro Tamburrini que es el hermano de Renzo Tamburrini, intendente de Sierra Grande. Obviamente estaba defendiendo el proyecto. Y los argumentos eran nombrar cosas desde “Lo nacional y popular” hasta “desarrollo, progreso, trabajo e inversión”. “Un pueblo devastado” dijo de Sierra Grande cuando en realidad la causa de que este devastado es justamente estas políticas extractivistas que acaban con los territorios y comunidades, y así permanentemente. Nosotros insistimos en generar un diálogo con ellos y ellas en vivo y en público, porque nos interesa interpelarlos y preguntarles realmente, que se hagan cargo de sus propios actos y que en todo caso si quieren ese proyecto que lo defiendan, pero se alejan de las comunidades, no dan la cara.

La información clara que circula, Cris, y el sustento que hay en las asambleas es muy fuerte, en cambio los funcionarios te venden un cuento…
Las asambleas las formamos ciudadanos y ciudadanas comunes y nos hacemos especialistas en el devenir de la lucha. La mayoría no tenemos estudios relacionados con el medio ambiente. En todo este proceso nos volvemos especialistas porque estudiamos un montón. Tenemos compañares que leen hasta la noche, nos mensajeamos hasta cualquier hora. Todo el tiempo estamos pensando. Es un laburo de 24/7 realmente. Van pasando los eventos. Nosotres que vamos pensando siempre de 4 a 4 de cada mes que hay una movilización, en el medio nos pasan un montón de cosas, presentaciones en los juzgados, invitaciones para ir a hablar en organizaciones, el artivismo callejero, movidas en las que permanentemente hacemos de todo para que la ciudadanía se entere. La asamblea es abierta y puede venir cualquier persona a participar, a proponer ideas, siempre se siguen sumando actividades, el trabajo es organizado y tenemos mucha diversidad. Los partidos políticos tradicionales están tan desfasados a la ciudadanía que en estos lugares asamblearios muches encontramos lugares plurales para militar y activar. Intentamos resistir este embate extractivista pero a la vez sabemos que hay un montón de cosas que en el devenir tenemos que repensar, por ejemplo los roles de género. Formas de participar hay muchas, incluso difundiendo lo que subimos a redes: las imágenes que generamos y los mensajes, también poniendo el cuerpo en la calle. La lucha genera mucho cansancio. El cuerpo se gasta, y es imprescindible la cuerpa en la calle, y está bueno que las personas vayan regenerando las ideas y la potencia del cuerpo en la calle.

También somos cuerpos políticos, y lo mismo que hacen con nuestros cuerpos lo hacen con la tierra, quieren conquistar territorios…
Fue muy efusivo. Este proyecto despertó una movilización popular y somos cada vez más. Buscamos que circule la información, siempre de manera horizontal. En una población chica el boca en boca suma mucho y hemos notado que se empieza a expandir la gente, se puede diversificar tareas, también es ir escuchando la experiencia de la gente que tiene más tiempo y tratar de seguir adelante, que no se pierda la lucha y el objetivo, que es lograr que se protegen los territorios y la comunidades. 

Las fotos son gentileza de Multisectorial de Golfo San Matías.

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