El ojo que espía: desarchivo y memoria

Ilustración: Rocambole

Ilustración: Rocambole

corriendo el mundo con la mano
para mostrar los compañeros
que cayeron por la belleza.
Juan Gelman

El ojo que espía es un libro de Juan Ignacio Provéndola publicado en 2019 por Editorial Sudestada que recorre diferentes escenarios de la Historia Argentina desde la mirada de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires desde 1956 a 1998. El autor fracciona estos relatos en capítulos, utilizando un sentido de orden cronológico, pero con una mirada a contrapelo que da luz sobre algunos sucesos que resultan esclarecedores a la hora de analizar el espionaje y las tareas de inteligencia en nuestro país. Este proceso de desarchivo, es decir del trabajo minucioso con la documentación del organismo de inteligencia, aporta datos que entrelazan el tejido de la memoria colectiva.

Por Natalia Bericat

Luego de la entrega del archivo de la DIPPBA, comienza un trabajo de deshilado donde el discurso represivo sale de la oscuridad para ubicarse en el primer plano, en la superficie. Un ojo, una mirada crítica, recorre el texto transcribiendo las palabras de los documentos y fuentes pertenecientes a organismos creados para vigilar, controlar y perseguir. Mientras estas acciones son el foco de los grupos de tareas, llamados también “servicios”, el rol del escritor hace pie sobre bases firmes rescatando, por medio del método de la investigación periodística, los hechos donde los perseguidos, fusilados y desparecidos sentían en la nuca el aliento de los verdugos.
Documentar en este texto se transforma en la acción política de develar los secretos de un organismo represivo que actúo con mecanismos institucionales puestos al servicio de la persecución ideológica y hostigamiento premeditado. El ojo del periodista recorre cada línea del archivo subrayando la fisonomía “subversiva” de quienes se enfrentan al poder. Estas páginas se detienen en la militancia obrera y estudiantil, en los pañuelos blancos de las madres, en el gatillo fácil y en las voces censuradas por la dictadura.  Ese archivo que sirvió para controlar, en El ojo que espía se transforma en un documento para acceder a la historia amordazada, al registro histórico de los pueblos.

Las banderas en alto de la ilustración de Rocambole en la tapa, dan cuenta de la lucha custodiada por hombres de uniforme, esos que todavía hoy siguen accionando. La multitud frente a la pupila amenazadora de quien tiene en sus manos las balas y la pólvora. La letra de la máquina de escribir en cada informe es el sello indeleble desde donde podemos escuchar el bagaje de la cultura popular: panfletos, canciones, pintadas. Todo este material usado como insumo para que las fieras atrapen a sus presas. Hay un detalle en las descripciones que dan muestra del odio y la cobardía de quienes se esconden para espiar a sus enemigos. 
Léase este libro con la lupa de quien quiere llegar hasta el fondo, escarbando en los subsuelos de la sociedad hasta encontrar un tesoro. Juan Ignacio Provéndola hace justicia sobre la tarea periodística hurgando en los lugares que incomodan al poder. El autor va construyendo nuevas versiones, uniendo las piezas de un rompecabezas mutilado.

Esta imagen tiene un atributo alt vacío; el nombre del archivo es banner-naty-1024x340.jpg
Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

La aventura de comer / Juan Solá

Leer siguiente

Caso Lucía Pérez: “Es un narcofemicidio”