El virus de arriba y el de abajo

Maria Eugenia Vidal y un enfermero del Hospital Durand. Los dos contagiados y sus historias que confirman que la brecha social se agudiza con la pandemia.

La de arriba es María Eugenia Vidal, fue gobernadora de la provincia de Buenos Aires, y ayer le confirmaron el diagnóstico: dió positivo en su análisis de coronavirus. Vidal permanecerá aislada en su domicilio, ya que no presenta síntomas que obliguen a su internación. Según comentaron sus allegados “sólo sintió un poco de cansancio y falta de gusto”. La noticia es portada de todos los diarios, primera noticia en radios y trending topic en twitter.

El de abajo es Julio Gutiérrez, era enfermero del Servicio de Pediatría en el Hospital Durand y falleció a sus 52 años a causa del COVID-19 el domingo último. Gutiérrez tenía asma, condición que complicó su cuadro, sin embargo, no le permitieron tomarse licencia hasta que se contagió. Su mujer también fue contagiada. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, después de más de 80 días de asilamiento, no pudo garantizar los insumos necesarios para prevenir los contagios entre el personal del Hospital. Su nombre no apareció en los diarios. Su rostro no se viralizó en las redes, su historia como trabajador esencial no la escuchaste en la radio. Julio se jugó la vida en su trabajo.

La distancia entre Vidal y Gutiérrez es, al mismo tiempo, real y simbólica. Cuando el virus pega “arriba” de la escala social, te enterás de inmediato, te bombardean con noticias, tenés mesas de panelistas discutiendo y caras preocupadas. Cuando el virus pega “abajo” no hay nada, sólo un número en todo caso. Como si existieran ciudadanos de primera y de segunda. Una realidad que la pandemia vino a profundizar. No es lo mismo según el lugar en la escala social en la que te encuentres, el virus no pega igual. Triste realidad.

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