La colonización de las TERFS

Las Terfs (acronimo de trans excluyente feminista radical) son una corriente que se dice feminista. Este movimiento, que crece y toma fuerza, trabaja para borrar a  las personas travestis/trans y nuestros derechos humanos. Nació en los años 70 en países anglosajones, pero también es tomado por feminismos europeos y latinoamericanos.

Por Florencia Guimaraes

En nuestros sures estas corrientes políticas que tienen intrínsecas alianzas con sectores conservadores y rancios, tomaron relevancia estos últimos años. En el caso de Argentina podría asegurar que fue luego del asesinato de nuestra compañera travesti Diana Sacayán y del posterior travesticidio social de Lohana Berkins. Es allí cuando muchas mujeres cis que decían ser aliadas del movimiento travesti, salieron del “terfscloset” y comenzó una cacería contra las personas trans. Un ejemplo conocido por todas es la resistencia a visibilizar a todas aquellas identidades no hegemónicas que participamos de lo que era el Encuentro Nacional de Mujeres.
Hoy el terfismo se consolida en España y teje alianzas con mujeres activistas Argentinas y mexicanas que traen desde sus viajes a Europa y EEUU la colonización y los discursos anti géneros instalados por sectores eclesiásticos, además de traer suculentos financiamientos internacionales consigo. Estas activistas importan teorías fundadas en conceptos patriarcales y capitalistas que transmite en la sociedad miedo y pánico moral hacia quienes nos salimos de la cisheteronorma.
Es importante analizar detenidamente los efectos que causan estos discursos en nuestras sociedades y no minimizar su alcance. Sabemos y vivimos en carne propia día a día sus consecuencias: en redes sociales, en las calles cuando somos víctimas de palizas públicas, en los discursos políticos, en los medios de comunicación, en la falta de acceso a derechos básicos y en los crímenes de odio. ¿O creen que estos discursos políticos terfs son inocentes y no traen consecuencias?
Insisto como activista travesti en estar alertas ante estos movimientos que, sobre todo en un mundo que gira rápidamente hacia la derecha, opera contra nuestras vidas.
 El feminismo terfs colonizante, en vez de luchar contra los opresores, pone todo su esfuerzo, recursos económicos y simbólicos en una cruzada cuasi evangelizadora para ir contra los derechos de las personas trans, como por ejemplo el acceso a tratamientos hormonales, el derecho a conformar familias, acceder al empleo, la participación política, o el derecho a la identidad. Lo vemos día a día en países como España, donde el terfismo blanco, burgués y académico goza de poder.
Es fácil en un mundo patriarcal pegarle o poner como enemigo público a un sector de la población que siempre fue marginado, excluido, criminalizado y deshumanizado. En definitiva el movimiento político y colonizador terfs, se basa en discursos anticientíficos que insisten en desconocer las diversidades sexo-genéricas, como lo hacen los sectores religiosos y las ultraderechas a nivel internacional.
Este dícese feminismo, pretende borrar las existencias travestis y trans, las niñeces trans, infundado mentiras y poniéndonos como personas peligrosas y enfermas.
Entonces yo les pregunto, nos preguntó ¿Quiénes son la verdadera amenaza? 

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