“Las personas trans y no binaries estamos creando formas que son necesarias para la literatura”

Inés Púrpura es el proyecto poético de Gael Inés, poeta transmasculino. En su último libro, “Una fogata habla de nuestros corazones”, Gael Inés Purpura nos invita a fugarnos de la mirada cis heterosexual y recorrer experiencias de descubrimiento personal y encuentros (y desencuentros) de vínculos para seguir aprendiendo porque hay un momento en el que, citando a Gael en este nuevo libro, “ya no me protegen las cosas que aprendí“.

Por Jacqui Casais

Una fogata habla de nuestros corazones puede leerse como un álbum de fotografías donde recorrés experiencias y vínculos. Vas intercalando poemas largos con otros cortos, a veces hasta de un verso, que marcan un nuevo aprendizaje. ¿Cómo pensaste la forma o estructura y la selección de poemas para este libro?
Como punto de partida quise abandonar la economía de lenguaje lo más posible y trabajar una escritura más extensa y desde ahí abordar lo que quería contar.  Aunque hablemos de estructuras, este poemario lo pensé como un espacio para salir de mis lugares cómodos y/ o comunes de mi obra, teniendo en cuenta que este es mí sexto poemario. Intenté desestructurar todo. El proceso nació durante la pandemia en el taller comunitario de lectura y escritura coordinado por Celeste Diéguez y eso habilitó a explorar procesos creativos en un espacio tiempo de derrumbe.

En el libro nombrás a los rituales. ¿Tenés algún ritual de escritura? 
Sí, me gusta la búsqueda de imágenes, música , momentos que sean punta pie de la obra. El recuerdo, el registro de quiénes y de qué me rodea también es un ritual presente.

El activismo artístico LGTTTBIQ+ y el punk están presentes en tu trayecto como poeta. ¿Buscás o proponés con tu poesía una mirada trans no binarie? ¿Cómo interviene el punk en tu escritura?
No busco algo concreto. Pero si creo que la o las identidades de quienes escribimos están presentes. De alguna manera todo nos atraviesa, la clase, el sexo, la cultura, los lugares. Sí creo en la necesidad de visibilizar que las personas no cis, trans, no binaries, entre otres estamos creando, estamos presentes, tenemos historia y tenemos saberes y formas que son necesarias para la literatura y para disputar los espacios de poder históricamente pensados para escritores hombre cis genero, blancos, de clase media y o alta y heterosexuales.
Es necesario saber de nuestra potencia y sabernos juntes, creando espacios y llevando una sensibilidad que nos acompañe a cada quien con nuestra particularidad, pero pensándonos con un otre.
Mi escritura no hubiera sido la misma sin la comunidad Lgtttbiq+ y sin nuestra historia y potencia. El punk para mí es un sentimiento de libertad absoluta. Más que pertenecer o no a una escena o escuchar tal o cual banda, o tener cierta estética, me hizo saber que cualquier persona puede escribir su material, editarlo, girarlo. Que con muy poco se puede empezar algo. Entonces escribo desde ahí, desde esa urgencia. Pero tampoco quiero romantizar, me sigo preguntando dónde estábamos y estamos las personas no cis y en mi caso las trans masculinidades. ¿Cómo opera el cis-sexismo, aún en lo que más amamos?  Ahí somos más punk que el punk, traidores del género, traidores de todo.

¿Cómo fue tu experiencia creando el fanzine junto a Ioshua (Josué Marcos Belmonte “Ioshua” 1977-2015, fue uno de los poetas más influyentes en la poesía LGTTTBIQ+ de su generación). ¿Cómo lo recordás como artista y compañero?
Conocí a Ioshua en el 2006 y mantuvimos correspondencia hasta encontrarnos en el 2011 y desde ese mismo momento fuimos amigos, cómplices y producimos un montón. Me abrió un mundo, lecturas y espacios literarios que no conocía y fue con quién gesté el proyecto Inés Púrpura y construimos formas de hacer entre ambos. Muestra de ello fue la obra / fanzine ” Por el barrio/ en la placita” que hoy está disponible gracias a Editorial Mutanta en formato libre.  Habitar Merlo siendo disidencias nos unió y multiplicó. Cuando él falleció no estaba solo, estaba alejado de una escena pero un grupo de amigues lo acompañábamos en su cotidianidad. Ioshua tenía una preocupación desde la ternura, como un hermano que no tuve. Quería que yo tuviera un trabajo, una casa, una poética y amor y eso de alguna u otra forma me habita hoy. No hay día en mí vida en el que él no esté presente. Siempre estaré agradecido y siempre llevaré su escritura a todos lados.

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