Las sierras que iluminan

Histórica, mediterránea, rincón del Chañar, los alfajores, las sierras y los ríos: esta es la postal de Córdoba, un lugar donde el negocio del fuego ya arrasó con 200 mil hectáreas de bosque nativo y biodiversidad. Por un lado, y por iniciativa de la Cámara de Turismo de la provincia, las sierras cordobesas poseen una App turística propia llamada CorTur para descubrir lugares y obtener descuentos en establecimientos. Por el otro, resulta curioso que los funcionarios públicos descuidaran un detalle: aplicar políticas concretas para la conservación del medio ambiente que disfruta el turismo al que tanto invitan.

Por Melisa Cuitiño

La docta, como también se la conoce a Córdoba y que siempre se caracterizó por sus diversos paisajes serranos, valles, clima, peperina y aire puro, es considerada una ciudad cargada de historia. Aunque quizás no forme parte de la currícula escolar, acaba de superar el récord de incendios de los últimos tiempos, con la cifra de 2.000 kilómetros cuadrados de bosques, equivalente a 10 veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires. A ocho meses del comienzo de la cuarentena, en la capital provincial se estableció la reactivación económica y el consumo dentro de la normativa de Prevención y Acción Sanitaria, además de la flexibilización con procedimientos para respetar los cuidados y generar una apertura gradual. Los controles, en manos del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) con medidas de seguridad, barbijo y distancia social, se aplican en locales habilitados que empiezan a tener una mayor circulación de personas. Aunque, y en contraposición a esta situación, reina la preocupación y el desconcierto; hasta se consideró dar marcha atrás a estas decisiones para volver nuevamente a Fase 1 y reducir así el número de contagios de los últimos días. Porque prioridades son prioridades. 

Alcohol en gel y lavandina

No todo es una cuestión de higiene y cuidado personal dentro de este marco dinámico de situación; no se trata sólo de distanciamiento social, máscaras, guantes y spray para ahuyentar al virus. Claro, no vaya a ser cosa que lo encuentren a uno desprevenido en este asunto mientras se toma un cafecito en algún bar, y el humo, los bomberos y las cenizas opaquen la bella vista que hacen de Córdoba un lugar excepcional. Para cuando el tiempo lo permita, la tradicional “escapada” turística proporcionará un panorama no del todo verde y sereno para tomarse unos mates con pantalón arremangado a la orilla del río.

El espesor del humo es tal, que hasta la ciudad se tiñó de gris durante varios días y la razón de esto es que las sierras están prendidas fuego, una vez más: como todos los años durante los meses de agosto y septiembre, las llamas arrasan con el bosque nativo, el único monte cordobés, que desde hace dos décadas viene sufriendo el ataque de los incendios planificados en época de vientos, pasto seco y escasez de lluvias. “Cambio climático”, dicen fuerte y claro frente al micrófono las autoridades provinciales. El propio Juan Schiaretti, contador público y gobernador (integrante de Unión por Córdoba, gestión que ya lleva 20 años de gobierno) declaró en los medios que lo fundamental era “proteger la vida de las personas y evitar daños materiales”.

Crédito: Guillermo Galliano

Declaraciones de por sí llamativas, ya que al consultar para Revista Sudestada al Presidente de la Fundación Mil Aves, Guillermo Gagliano contó que “se quemaron 200 mil hectáreas que equivalen a tres veces la ciudad de Córdoba; y con  este panorama la pérdida poblacional de cada especie es inconmensurable, se han quedado sin hábitat”. Además, frente a la infernal imagen que envuelve a la tierra con sus árboles autóctonos de piquillín, quebracho, molle, espinillo, toda clase de hierbas medicinales, plantas silvestres y animales, este naturalista y fotógrafo relata que con los incendios “la tierra queda desprovista de su cobertura vegetal, la exposición a la que queda el suelo a merced de los agentes erosivos, da lugar al arrastre de cenizas que contaminan el agua”. 

Hoy el ecosistema se encuentra afectado y las consecuencias de este desastre ambiental repercuten directamente en la vida de todos los ciudadanos por “la desidia y el abandono del Estado provincial con respecto al medio ambiente para ser negociado con proyectos inmobiliarios, ganaderos y turísticos”, concluye Guillermo. Las zonas de Cuchi Corral (La Cumbre), Valle de Punilla, Villa Giardino, Capilla del Monte, La Falda, Cerro Pan de Azúcar de Cosquín, Villa Carlos Paz, Tanti, Bialet Massé, San Antonio, Sierras Chicas, La Calera, Saldán, Cruz Del Eje, Paravachasca, Alta Gracia y Bosque Alegre fueron incendiadas como consecuencia del accionar humano, mientras por su parte el director de Defensa Civil, Diego Concha, aseguraba tener bajo control el fuego y advertía a la población a no intervenir en la tarea de los bomberos. El resultado de todo esto es la muerte de dos vecinos del Valle de Punilla: Cristóbal Varela Salas y José Roble, además de toda la biodiversidad perdida de un ecosistema que tardará años en recomponerse. Frente a esto, el gobernador, hoy denunciado penalmente por inacción y demora en el pedido de ayuda a otras jurisdicciones para detener los incendios, expresó su intención urgente de llevar a cabo un plan de reforestación para toda la provincia, porque si de poner paños fríos se trata…

Viento moderado a regular del sector norte

“Informo que debido a las condiciones meteorológicas pronosticadas, viento moderado (…) con ráfagas, las temperaturas ascenderán y los valores de humedad serán muy bajos”, declaró el flamante secretario de Gestión de Riesgo Climático y Catástrofes de Córdoba, Claudio Vignetta, quien también se pronunció para destacar al sistema de bomberos voluntarios de Córdoba como el más fuerte de la República Argentina, y resaltar todos los recursos disponibles para combatir estos incendios forestales. Pese a esto, el tradicional paisaje que tanto identifica a la provincia se encuentra vulnerado y las consecuencias del fuego son alarmantes: reducción de la producción de agua potable, riesgo de futuras inundaciones, desequilibrio ambiental en áreas de conservación del patrimonio nacional y natural, desmontes y modificación en el uso del suelo.

Crédito: Guillermo Galliano

Todo esto trae aparejado la explotación minera, el agronegocio, los proyectos inmobiliarios para la construcción de countries, barrios cerrados, canchas de golf y las carreras de enduro y motocross. “No son momentos para invertir en obras viales frente al desastre ecológico, hay otras prioridades”, indican desde fuentes allegadas a la Asamblea San Roque Despierta, cuando el gobierno comunica sus planes de continuar con la autovía de montaña desde la Comuna San Roque hasta Cosquín. Las caminatas tranquilas cerca del río, rodeado de piedras, iguanas y zorros, tendrán como escenario la nube de cenizas y carbón que hoy “decoran” a las emblemáticas sierras.

Sería interesante fomentar en la población la participación ciudadana activa y la educación ambiental propicia para tener suficientes datos, por ejemplo, del funcionamiento del Plan Nacional de Manejo del Fuego, de su aplicación a nivel provincial y el presupuesto que se maneja para contar con los recursos suficientes para evitar estas catástrofes. De más está aclarar que la responsabilidad directa de esta “postal” cordobesa recae sobre el Estado y sus gobernantes, quienes podrían quizás promover una real protección de los bosques y las especies autóctonas, generar conciencia ciudadana tanto de la flora como de la fauna que nos rodea y demostrar transparencia en el presupuesto para infraestructura y equipamiento en las dotaciones de bomberos. Porque lo que viene sucediendo tiene un nombre, se llama Ecocidio y habrá que investigarlo para que el rincón del Chañar, las sierras y los ríos siga siendo el lugar que nos caracteriza en este contexto de protocolos y de emergencias varias.

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