Martina Cruz: “Nunca dejaré de escribir desde el conurbano”

Martina Cruz nació en Temperley en 1997. Es guionista, poeta y tallerista. Estudió guion cinematográfico y publicó tres plaquetas: “Camino negro al fondo”, “Call Center” editado por Rama Dorada y “El tiempo me está tatuando”. Es autora de los libros “Cuando se incendia mi casa”, “Un idioma que hace ruido de fósforo” y “Manos como nubes”. El domingo pasado, Martina participó del ciclo de entrevistas “Redistribución de la palabra” y conversó junto a Natalia Carrizo. 

En tu poesía fluyen imágenes y situaciones relacionadas a la vida en el conurbano, ¿hay una intención ética o política de dar voz y crear registro sobre esas realidades?
Creo que es imposible no escribir desde el territorio. Aunque lo intentara, nunca dejaría de ser alguien que escribe desde el conurbano sur. No me interesa luchar contra esa parte mía. Incluso, lo siento bastante identitario. A veces me presento así: Soy Martina, soy de Temperley. Y creo que es la forma más genuina que tengo de decir quien soy. Me interesa escribir desde acá y si eso implica contar realidades que muchas veces son invisibilizadas, que así sea.

¿Recordás algún libro que te haya motivado a escribir?
Árbol de Diana de Pizarnik fue mi primer acercamiento a la poesía y me motivó a escribir en ese formato. Escribís dialogando con lo que lees. De todas formas, desde chica, los cuentos de Kippling y Borges, los mitos griegos incluso, las épicas fantásticas me enloquecían la cabeza. Las películas, aunque sea otro medio, han sido también un motor enorme para la escritura.

¿Por qué es importante que mujeres y disidencias se abran paso en el mundo del arte y la cultura?
Vamos abriendo camino. Nada está regalado, hay que tomarlo. El mundo del arte, como tantos otros espacios, está y estuvo ocupado por un régimen totalmente patriarcal. Aunque ahora haya muchos espacios amigos, nos encontramos una y otra vez teniendo que defender, teniendo que reivindicar nuestro derecho de ser artistas, de tener una voz y usarla. Creo que es importante que sigamos tejiendo redes y construyendo lugares más piolas, que nos permitan existir sin tantos comentarios hostiles.

¿Nos das el nombre de dos escritoxs contemporánexs que quieras recomendar?
Siempre Gabriela Cabezón Cámera, siempre Camila Sosa Villada. Son las que más mueven mi terreno en este momento.

Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

Si hay desastre, que sí se note: un julio de colapsos

Leer siguiente

Nido Contracultural Disidente / Juan Solá