No es de ahora: ¿Quién fue Natalia Ginzburg? De religión, antifascista

“Cuando el miedo dura mucho, se transforma”, escribió después de que su esposo fuera encontrado muerto en la celda de la cárcel de Roma donde los fascistas lo torturaron durante meses hasta febrero de 1944. Fue entonces cuando esta mujer dejó de esconderse para salvar su vida. “Se la llevaron con él, no tengo nada que perder”.

Por Zuleika Esnal

Nacida como Natalia Levi en plena primera guerra mundial (14 de julio de 1916) en Sicilia, fue discriminada toda su infancia por venir de una familia judía y abiertamente antifascista. Discriminada es un modo cómodo de oír. La escupían, la cagaban a piedrazos, la han desfigurado a golpes siendo una niña. Le han gritado que no merecía vivir. Y vivió para contarlo. Mucho antes que su esposo ya su padre y todos sus tíos habían sido encarcelados por militantes de izquierda.

A los 22 años conoce a Leone Ginzburg, se enamoran, se casan y ella toma su apellido.

Junto con otros escritores militantes en 1933 funda la editorial EINAUDI algo así como la Sudestada italiana, en pleno auge de Mussolini. Les costó a ella y a su familia tener que tomarse el palo de Roma junto con sus tres hijos. Se escondieron en Pizzoli, un  pueblo que en el 2010 tenía poco más de tres mil habitantes, imagínate en esa época. Ahí escribió su primera novela “El camino que va a la ciudad” con un seudónimo.

Recién en 1943 con la caída de Mussolini y la liberación de Roma puede volver a la ciudad que tanto amaba. Pero al toque caen los nazis, y ella tiene que volver a rajar. En 1947 escribe “Y esto fue lo que pasó” un libro lleno de tristeza. No sólo a su esposo, también vio morir a un hijo.

¿Por qué es tan importante recordar a Natalia Ginzburg ESPECIALMENTE en estos días? Porque combatió a la ultra derecha hasta el final.

Esta nena que nació y ya la estaban persiguiendo llegó al parlamento italiano en 1983. Le dio voz, o mejor dicho, les recordó que podían usarla, a miles de mujeres apedreadas desde la infancia como ella. Murió habiendo dejado un legado enorme no sólo de libros: de coraje y militancia. En definitiva es lo mismo.

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