“Ojalá este libro aporte a la Memoria de Vicki Walsh”

En este libro, Sebastián Giménez –su autor– recupera parte de la vida de la militante revolucionaria María Victoria Walsh a partir de una narración ficcional. El relato toma algunas de las facetas de su vida sin abrir juicios de valor sino intentando recrear un texto vivencial que pusiera los hechos en contexto con los valores y sueños que marcaron la época de una juventud dispuesta a cambiarlo todo. La Vicki madre, hija, hermana y esposa. Periodista. Inconformista. Rebelde. Tozuda y obstinada. Vicki y su época. Es, en definitiva, una biografía novelada de la protagonista en paralelo con los últimos días de su vida, cuando el avance impiadoso e inhumano del terrorismo de Estado la sorprendió en una casa sobre la calle Corro de la Capital Federal junto a otros cuatro compañeros. Se alternan los tiempos de la narración, donde el pasado vuelve sobre el presente del último acto de dignidad, y un futuro siempre abierto que se encarna en el deseo de continuar resistiendo hasta el final.

Por Jorge Ezequiel Rodríguez

El recuerdo de una vida que continúa conmoviendo hoy, aún habiéndose metamorfoseado en forma significativa la sociedad y los valores circulantes. No hay una única explicación que devele por qué eso ocurre, porque la historia no es una madeja uniforme y todos leemos de ella cuestiones diversas. Aún a riesgo de equivocarnos, tal vez la vigencia se explique porque los anhelos de justicia social y de liberación del pueblo argentino siguen hoy más vigentes que nunca. Porque esos sueños y banderas no envejecen, sino que interpelan e incomodan. El pasado se funde en nuevos anhelos y modos de lucha del presente para soñar un futuro posible y mejor para todos. Este libro quiere traer, de alguna forma, la palabra, los errores y los aciertos de una generación que tiene todavía algo para decir. Desde Sudestada conversamos con el autor, que nos cuenta sobre la idea del libro, las búsquedas, y el intento de llenar los “vacíos” de la vida militante de Vicki Walsh. 

¿Cómo surge la idea del libro?
La idea es transmitir imágenes y escenas vivenciales desde la ficción, de una vida muy emblemática que tradicionalmente había quedado en un segundo plano. El documento que me llevó a escribir este libro son las cartas que dejó Rodolfo Walsh: “A Vicki” y “A mis amigos”. Y fue un desafío intentar armar una biografía ficcional sobre la vida de Victoria, con la intención de Rodolfo, que luego de la muerte de ella, y de escribir esas cartas, en especial la de “A mis amigos”, pudo transmitir por qué vivió y por qué murió Vicki en una masacre en la calle Corro. En esa pieza histórica, pudo dejar en claro los motivos de su compromiso, de la muerte, mezclado pienso, con el dolor y la angustia e impotencia de un padre. Y la idea fue un poco esa, llenar un poco los vacíos llevados a cabo desde lo ficcional.

¿Cuál es tu búsqueda personal?
En cualquier libro se mezclan cuestiones personales. Por ejemplo la madre de Vicki, que no es tan conocida, fue maestra de discapacitados visuales, y yo como trabajador social trabajé en una escuela especial, y eso de alguna manera me llega. En lo personal sentí que este libro podía aportar en ese plano, si bien es una novela, porque no se puede hacer una biografía en la que vas a buscar documentos, porque tampoco Vicki es una persona que haya dejado plasmado algo en documentos públicos. Impresiona el compromiso de su militancia y la dignidad del final, que te deja sin palabras en aquel enfrentamiento. El libro relata cuestiones de la vida “normal”, de su vida personal, por decirlo de alguna manera, con la intención de humanizar a Vicki, y de los militantes que dieron la vida por sus ideas. Por ejemplo cuando Rodolfo Walsh se va a Cuba cuando ella tenía 9 o 10 años, Imagino un diálogo entre ellos. Trato de ponerme en el lugar de una niña pequeña, intento poner en valores estas pequeñas escenas ficcionadas porque no se sabe qué se dijeron, y el libro busca ser verosímil, no apuesta a lo testimonial, sino escribir desde la narración  y darle una continuidad, entendiendo que lo que les sucedía a estas personas está dentro de un proceso y contexto social y político muy importante, que jamás queda al margen. Vicki es una militante que se embarró en la historia, con todas las contradicciones de su generación, sin dar juicios de valor, sin condenando ni elogiando excesivamente. 

Dentro de la investigación que llevaste a cabo para este libro, ¿nos querés contar algo que te haya movilizado y que como lectores no tengamos la posibilidad de leerlo en el libro?
Cuando cae Vicki, el coronel Rualdes, que era el jefe del operativo, dijo que ella se suicidó diciendo “Viva la Patria”, y eso me pareció provocador y a la vez interesante en un sentido negativo. Lo que planteo en este libro intento rescatar las cartas del Rodolfo, y ¿quién va a contar la historia, estos tipos que desaparecieron a 30 mil personas o el colimba que habló con Rodolfo? Nos quedamos con la palabra de Walsh, en la que cuenta que ella dijo, “Ustedes no nos matan, nosotros elegimos morir”. Y me hace acordar al levantamiento del general Valle donde Walsh ve morir a uno de los sublevados y que, en vez de decir “Viva la Patria”, dijo “No me dejen morir solo hijos de puta”: Vicki no dijo eso porque sus compañeros estaban ahí, no la dejaron sola. 
Ojalá este libro aporte para dejar un legado en la Memoria de Vicki. Mostrar de manera más humanizada lo que aquella generación vivió, y por lo que lucharon. 

*Sebastián Giménez es trabajador social y escritor. Escribió numerosos artículos relacionados a su profesión en distintas revistas digitales y de papel. Colabora también con notas de análisis político en las revistas Zoom, El Sur, La Vanguardia Digital, El Estadista y El Economista. Autor del libro El último tren: un recorrido por la vida militante de José Luis Nell (1940-1974), (2014, Digitales Margen) y Los años del macrismo y una salida inesperada (2019, Digitales Margen). Escribió también los libros Veinte Relatos cuervos. Alegrías y tristezas de vivir una pasión (2018, ed. del autor) y Cuarentena de relatos cuervos (2020, ed. del autor). 

Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

A 35 años del asesinato de Naji al-Ali (Creador de Handala)

Leer siguiente

Hasta siempre, Camilo Guevara