Puericultoras: la importancia de acompañar la lactancia

La lactancia durante al menos el primer año de vida de un o una bebé es fundamental para su desarrollo, crecimiento y salud. Sin embargo, también puede resultar desafiante sostenerla. Hay dificultades con la prendida al pecho, las afecciones mamarias que pueden surgir, la vuelta al trabajo de la mamá o persona gestante, su estado de ánimo, la escasez de leche y el aprendizaje que conlleva amamantar, entre otras cuestiones. Con estas problemáticas trabajan las puericultoras, que también se encargan de la promoción de la lactancia humana.
Sobre esto, hablamos con
Malvina Cejas Miranda, puericultora, recibida de la Asociación Civil Argentina de Puericultura. Además, trabaja en el Hospital Ramón Carrillo de la ciudad de San Vicente, provincia de Buenos Aires y milita para que se apruebe el proyecto de Ley para regular su profesión.

Por Florencia Da Silva

  ¿Qué cuestiones hay que tener en cuenta con respecto a la lactancia y el trabajo?  Las personas que todavía están amamantando y  tienen que volver al trabajo remunerado, necesitan extraerse la leche para poder sostener la lactancia.
En Argentina tenemos una legislación en relación a la lactancia, desde la Constitución nacional y específicamente en la Ley 20744 de Contrato de Trabajo, art. 179  con relación a las licencias laborales.
Actualmente la legislación es obsoleta. No podemos pensar en tener durante el primer año del bebé una o media hora para extraer la leche en jornadas de 8 horas promedio y 90 días de licencia con sueldo. Sin embargo, más allá de eso, el problema más grande que se presenta en la vuelta al trabajo remunerado es la falta de espacios adecuados para continuar amamantando y/o para poder extraerse leche.
Una persona que viene alimentando a su bebé a libre demanda, es decir, toma cuando quiere, lleva en su cuerpo un ritmo de producción que requiere extraerse leche cuando no está con su hijo o hija durante un tiempo prolongado. Muchas empresas multinacionales, pymes y ni hablar los empleos informales no cuentan con espacios que faciliten y apoyen la lactancia. Suele ser el baño el único espacio posible para las extracciones. ¿Quién quién se sienta en el inodoro a preparar la comida?  

Ni hablar de las personas que están en trabajos informales y sus derechos vulnerados.
Yo estoy en el sistema público de salud, trabajamos con la comunidad y muchas personas tienen grandes carencias económicas, trabajos muy precarizados y el problema es aún mayor. Y las que tienen que recurrir a la leche de fórmula, no tienen plata para comprarla. Entonces se encuentra con un doble problema. A veces no se cumplen los 90 días de licencia. Hay muchas madres que tienen a su bebé y a los 15 días vuelven a laburar. Y aunque reciban de parte del Estado la leche de fórmula -que no sucede en todos los casos- no siempre cuentan con los recursos de agua potable y gas para poder preparar la fórmula. Conocemos familias que no tiene ningún recurso y que terminan rebajando la leche de fórmula con agua, lo que conlleva un problema en el desarrollo del bebé. Por eso el abordaje tiene que ser colectivo, porque la desnutrición es un problema social.

¿Por qué la leche de fórmula no es recomendable en una primera instancia?
La leche de fórmula es la leche de vaca adaptada para que la pueda tomar un bebé. Se debería utilizar cuando la madre no puede amamantar y/o no desea hacerlo o bien cuando no está la opción de la leche humana donada pasteurizada.
En el caso de los bebés prematuros, cuando no pueden ser amamantados y/o no cuentan con leche de su propia madre o la neonatología no cuenta con leche humana donada pasteurizada, el reemplazo adecuado es la leche de fórmula.
Contemplar este accionar es lo que se recomienda, ya que la leche humana es un tejido vivo que se adapta a los requerimientos nutricionales del bebé a medida que crece y se desarrolla. Recibe anticuerpos que lo protegen de muchas enfermedades propias del lactante y le otorga inmunidad que la leche de fórmula no puede igualar.

¿Qué es lo que está mal de los biberones y chupetes?
Lo que sucede es que el patrón de succión que realiza el bebé cuando toma la teta es diferente a la succión que realiza cuando se incorpora una tetina de biberón o chupete.
Para poder hacer una buena transferencia de leche y que la mamá no sienta dolor, necesita prenderse de mayor porción de areola y el pezón se ubica al fondo del paladar, entre el paladar duro y el paladar blando. Cuando el bebé toma biberón, la tetina se apoya sobre el paladar duro, tiende a cerrar la boca y el flujo de leche lo recibe más rápido. Incorporar tempranamente tetinas obstaculiza el proceso natural, fisiológico y de aprendizaje que implica amamantar.

¿Cómo es el trabajo con la leche pasteurizada en los hospitales?
La donación de leche humana es un acto de amor y de gran impacto en la salud de bebés nacidos prematuramente. El Ministerio de Salud brinda el Curso de Formación de la Red de Donación de Leche Humana, que promueve la creación de centros de recolección de leche donada en los centros de atención primaria de salud y hospitales.
En la provincia de Buenos Aires tenemos dos bancos de leche humana, uno en Hospital Evita Pueblo de Berazategui y el otro en el Hospital San Martín de La Plata. En San Vicente contamos con centro de recolección en el Hospital Ramón Carrillo y pronto sumaremos otro en el CAPS Saposnik de Alejandro Korn. A la fecha hemos recolectado más de 24000 mililitros de leche donada cruda, pasteurizada en el Banco de Leche Humana del Hospital San Martín de La Plata y es utilizada en la neonatología del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner de Cañuelas.
Las mamás que tienen un excedente de leche pueden donar una vez establecida la lactancia exclusiva y hasta el año de vida del bebé. Deben presentar buena salud, serologías negativas con el objetivo de asegurar el buen estado de salud de la donante y descartar enfermedades transmisibles como VIH,  hepatitis B o C, sífilis, toxoplasmosis, chagas, citomegalovirus.
Nuestro servicio de puericultura se encarga de promover y gestionar todo lo vinculado al asesoramiento, acompañamiento y recursos necesarios como extractores y recipientes para la conservación de la leche. 

¿Cómo es el trabajo diario de una puericultora?
En San Vicente, la Secretaría de Salud promueve el trabajo interdisciplinario. El servicio de puericultura funciona en el mismo horario de obstetricia y pediatría, lo que me permite brindar acompañamiento con información oportuna y herramientas desde la gestación hasta el destete.
Abordamos consultas prenatales y luego todo lo que se va presentando desde el comienzo de la lactancia, el aprendizaje que implica amamantar aportando técnica y posiciones para un acople y prendida adecuados, se atienden afecciones mamarias como congestiones, mastitis, perlas de leche, dudas respecto a la producción de leche, promoción de donación de leche humana y grupos de apoyo para acompañar y sostener las lactancias.
Actualmente tenemos consultorio en Caps Saposnik de Alejandro Korn, y en agosto retomamos el servicio en el Hospital Ramón Carrillo. En maternidad me desempeño en internación conjunta, y me encargo de gestionar el espacio de lactancia para las empleadas y el centro de recolección de leche humana.

¿Por qué es necesario que haya una normativa que reconozca el labor de las puericultoras?
Porque las puericultoras promovemos, acompañamos y sostenemos la lactancia humana. Amamantar es un aprendizaje que requiere tiempo y ese tiempo lo podemos brindar nosotras. No hacemos la tarea de las/los obstetras /pediatras.
El servicio de puericultura debe funcionar interdisciplinariamente. Sin embargo, como no tenemos una regulación de nuestra actividad como agentes de salud, no están determinadas nuestras incumbencias. Muchos profesionales invalidan y ningunean nuestra preparación, el trabajo está muy precarizado, somos pocas las que dentro del sistema de salud público cobramos un sueldo por nuestro trabajo. En su mayoría, trabajan de forma voluntaria.
En mi caso, el servicio lo propuse y comenzó a funcionar en abril del 2022 y por lo pronto sigo siendo la única puericultora. Me pagan un sueldo por mi trabajo, pero necesitamos más puericultoras y en todo el sistema de salud. Necesitamos que se regule y reconozca toda nuestra labor dentro del sistema de salud para poder garantizar soberanía alimentaria, el derecho a amamantar y para eso necesitamos una ley.
Hay dos proyectos impulsados por la diputada nacional Vanesa Siley y otro por la diputada provincial Mariana Larroque, que buscan regular el ejercicio de la actividad profesional como trabajadoras/es de la salud. Para pedir que se discutan estos proyectos nos estamos organizando a través de las redes @leydepuericultorasya campaña nacional por el Proyecto de Ley para regularizar nuestra profesión, movimiento autoconvocado.
Este 2 de agosto de 16 a 18 nos encontraremos en la Plaza Congreso con el objetivo de visibilizar nuestra labor diaria tanto en el ámbito público como privado.
La lucha es de todxs: por la regulación de nuestra actividad pero fundamentalmente para que cada persona con capacidad de amamantar, bebes y familias puedan recibir una atención integral y de calidad durante esta etapa de sus vidas.

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