Se realizó el Encuentro de Feminismos Comunitarios Campesinos y Populares Abya Yala en Tilcara

El viernes 18 de agosto se dio inicio el 2do Encuentro Internacional de Feminismos Comunitarios,  Campesinos y Populares en Abya Yala, en Tilcara (Jujuy) El evento, al igual que en su primera edición, fue impulsado y organizado por el Instituto Rodolfo Kusch de la Universidad Nacional Jujuy (UNJu), junto a Casa Mama Quilla y la Red Quilla, y se desarrolló los días 18, 19 y 20 de agosto, en la localidad de Tilcara. En esta oportunidad el Encuentro estuvo dedicado a la lucha de los pueblos indígenas, con especial énfasis en los hechos acontecidos en Jujuy y al rol de las mujeres en la defensa del territorio. Estuvo destinado fundamentalmente a mujeres y a compañerxs de las disidencias, pero también a la comunidad en general. En diálogo con Sudestada, algunas compañeras nos contaron de su participación en el Encuentro.

Por Editorial Sudestada

En estos tres días de encuentro se contó con la intervención de integrantes del Colectivx Trans, además de la presentación de referentes provenientes de diferentes puntos del país y del resto de Abya Yala (A. Latina) como Amaranta Gómez Regalado, activista muxe de México; la Machi Betiana Colhuan, de la Lof Lafken Winkul Mapu de Bariloche (Arg.); también Natalia Machaca del Tercer Malón de la Paz por Jujuy (Arg.); Gladys Tzul Tzul, Maya K’iche’ de Guatemala; Flora Aguilar, Ejecutiva Nacional de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias “Bartolina Sisa” de Bolivia, entre otras referentas y especialistas en Derecho Indígena como las abogadas Alicia Chalabe y Sandra Ceballos de Argentina.
“Nuestro objetivo es poder construir un proyecto amoroso, un feminismo que pone la ternura como bandera, en un momento en el que no nos alcanza con la rabia, es por eso que el Encuentro está dedicado también a la lucha enorme y valiente de nuestro pueblo jujeño” dijo Adriana González Burgos, coord. del evento.

Adriana González Burgos: Coordinadora del Encuentro
El encuentro ha sido exitoso, con una convocatoria de alrededor de 1.500 personas. Hemos transitado estos tres días con distintas actividades: culturales, comunitarias, con ferias feministas, ferias de intercambio de semillas, ferias de trueque feminista, con conferencias centrales, con talleres. Hubo13 talleres simultáneos que han sido todos muy convocantes. Fueron talleres diferentes, que han abierto a la participación horizontal de hermanos y hermanas que no conocíamos, que nos han hecho llegar su propuesta. Tengo que decir con mucha gratitud que, en este caso, la confianza fue recíproca porque los talleres han sido realmente maravillosos. Este segundo encuentro tiene como antecedente el primer encuentro que se llevó adelante el año pasado, que también tuvo una convocatoria enorme. Ese encuentro sí tuvo una participación de más de 2.000 personas y es importante decir que este año hemos contado con muchísimas dificultades. La primera tiene que ver con el contexto sociopolítico que está atravesando Jujuy porque quienes estamos en la organización del encuentro hemos manifestado claramente el repudio al gobierno provincial de Jujuy: repudio a su política represiva, el repudio a la reforma inconstitucional.


Hemos acompañado al Tercer malón de la paz y quien les habla además pertenece a una comunidad aborigen que es la comunidad aborigen de Rodero, Humahuaca. En este marco, contarles que por supuesto se nos ha hecho cuesta arriba organizar el Segundo encuentro, Se nos cerraron algunas puertas, pero resistimos. El encuentro fue una forma de resistencia también desde la amorosidad y logramos sostenerlo, llevarlo adelante y además este hermoso resultado de la convocatoria, de que todas las actividades han sido de una estética política y epistémica realmente innovadora. ¿En qué sentido? En que venimos a presentar una propuesta política que pone como sur que nos guía la autogestión, la vida comunitaria que sale de esta lógica de que la comunidad también solamente se encuentra en los pueblos indígenas o en algún tipo de organización, sino que nosotros podemos construir comunidad. Casa Mama quilla construye comunidad. Somos comunidad.


¿Cómo surge además todo esto? ¿Cómo surge el encuentro? ¿Cómo surge Mama quilla? Bueno, en principio yo vengo con una construcción de más de 15 años dentro del feminismo pero, colectivamente, hace 3 años que empezamos con este proyecto que primero tuvo como origen la diplomatura que lleva el mismo nombre Feminismos Comunitarios, Campesinos y Popular en Abya Yala. Esta diplomatura tiene sede en Tilcara en el Instituto Rodolfo Kusch particularmente y cuando la diplomatura se presenta a la comunidad toda nacional e internacional tiene una convocatoria enorme también. Esta diplomatura es una diplomatura que permite que personas de todos los lugares, de todos los territorios, participen de este espacio y de esta construcción. De hecho, en el equipo, en la Comisión Organizadora, personas que han cursado la diplomatura reciben la invitación de sumarse a la Comisión Organizadora y así está conformada también. Entonces, recalcar que es un proyecto autogestivo, auto-organizado, político feminista.

Decir que hemos puesto en valor la organización comunal. Hemos puesto en valor la política comunal, las conferencistas han puesto en valor y en relevancia a la política comunal. Hemos puesto en valor construir conocimientos situados, conocimientos desde el territorio. Cada una de nosotras, nosotres y nosotros, hemos hablado desde nuestros cuerpos en territorio, y las participaciones inclusive de las artistas también ha sido desde el territorio. Ha sido muy emocionante, nos hemos reído, hemos llorado a mueco suelto, hemos cantado y hemos bailado, aplaudido, y con una presentación enorme que se vino del Perú. De distintos puntos del Perú, las hermanas se vinieron hasta acá, que son mujeres diversas. Entonces tenemos mujeres del colectivo LGTB, compañeras lesbianas, trans. Fue realmente muy amoroso, con una entrega absoluta al Encuentro.

Marianela Saavedra: poeta y activista corporal
He estado participando del Segundo encuentro de Feminismos populares y campesinos de Abya Yala, aquí en Tilcara, donde se han hecho presentes personas de varios países. Se han hecho muchas actividades culturales, políticas, ideológicas, de resistencia. Ha sido increíble. Es increíble la hermandad, los cuidados, la ternura, el acompañamiento, la organización, que siendo autogestiva, sin embargo, ha logrado desplegar un montón de recursos y atenciones con las personas que hemos venido desde otros lugares. Estoy sumamente agradecida.


Estoy también muy impactada, quizás por las repercusiones de mi performance. Yo me dedico hace muchos años a hacer performance corporales. Soy activista corporal, además de ser escritora, siempre hago performance corporales que tienen que ver con el cuerpo territorio, con la soberanía del cuerpo, al habitar yo un cuerpo no hegemónico, al habitar yo un cuerpo gordo, un cuerpo con psoriasis, reivindico la desnudez de mi cuerpo como un emblema de soberanía. En mis performance suele haber un instante en el que yo estoy desnuda en la parte de arriba de mi cuerpo, como un grito, un simbolismo de la soberanía del cuerpo. A mí me parece que hemos luchado mucho para que las mujeres podamos empoderarnos, ser dueñas de nuestro cuerpo, desexualizar, por ejemplo, las tetas, desexualizar la piel y desestigmatizar los cuerpos no hegemónicos. Es por eso que yo uso esa herramienta de la desnudez en una parte de mi performance, además de decir poesías, además de transmitir un mensaje de empoderamiento hacia las mujeres, además de todo lo que hay, de mi lucha feminista, de mis años de sobreviviente de violencia de género y de mis años de militante. Esto ha tenido una gran repercusión en las mujeres que estaban presentes. A todas las ha interpelado muchísimo. Hemos podido luego abrazarnos, llorar y encontrarnos en eso, que es la soberanía corporal. Así que yo estoy muy feliz y muy impactada por el recibimiento que tuvo la performance.

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