Amanece en la toma de tierras en Guernica

Algunas reflexiones y preguntas sobre la toma de tierras en Guernica. Todavía hay quienes no entienden por qué hay que defender a los que menos tienen.

Por: Revista Sudestada


¿Qué fibra hay que tocar para que te pongas del lado de los que nada tienen? ¿Qué historia te tenemos que contar para que entiendas qué significa no tener un techo para resguardar a tus pibes de la lluvia, no tener ni una changa para bancar la olla, no conseguir juntar la plata para un alquiler, no tener ni un pedacito de tierra donde poder levantar dos chapas para que tus pibes duerman un sueño tranquilos? ¿Sabés lo que significa no tener ni por dónde arrancar? ¿Por qué antes de pensar en la divina propiedad privada de señores que tienen terrenos ociosos no ponemos en primer lugar el derecho a existir, el derecho constitucional a una vivienda y a un trabajo digno, el derecho de todes les pibes a desayunar y comer todos los días?

¿Sabés lo que es amanecer con la helada de la mañana atravesando el chaperío y los cartones y poner el agua del mate en el bracero para empezar a pensar cómo le das de comer a tus pibes? ¿Podés dejar de hablar dos minutos de mafias y atorrantes que lucran con las tomas y ponerte a pensar qué van a hacer esas familias cuando la Policía desaloje y queden en la calle, otra vez? ¿Qué proponés para esas familias? ¿Es que la vida de esos pibes no vale más que una ordenanza judicial? ¿Es que el Estado no se hace cargo de nada, de la vida de esos pibes ni de esas familias? ¿De verdad te vas a tragar el discurso de la Ley que repiten esos felpudos en la tele, que tienen casa y comen todos los días y nunca pasaron una noche abajo de una chapa? ¿De verdad te vas a creer el discurso de esos operadores que siempre se ponen del lado del poderoso?

¿No te parece extraño que nunca nadie piense en los que menos tienen? ¿No te hace ruido que se demonice a la gente que toma tierras para dormir con dos chapas y nadie hable nunca de los grandes usurpadores de hectáreas en la Patagonia, esos millonarios que ocupan tierras ajenas, muchas de ellas de pueblos originarios, que alambren terreno que no son suyos, que le nieguen a la población acceso a ríos y arroyos que son de todos? ¿Por qué nadie informa de esos usurpadores? ¿Por qué no los desalojan a ellos? ¿Por qué la policía nunca les va a golpear la tranquera a los Lewis, a los Benetton, a los Thompkins? ¿Por qué todos bajan la cabeza ante el poder? ¿Y vos no entendés por qué hay que estar en contra del desalojo, por qué hay que defender a los que nada tienen? ¿De verdad?

Fotos y texto German Romeo Pena

Por un pedazo de vida

Me crié en Guernica. De niño, en la escuela nos decían que esas tierras donde vivíamos habían sido donadas por la señorita Matilde Diaz Velez, hija de una de las poderosas familias porteñas, bisnieta del General Eustoquio Díaz Velez, poderoso hacendado, que entre otras cosas participó en alguna medida en la infame conquista del desierto, en la consolidación de la frontera con el indio… Se me dio por pensar entonces que la señorita Díaz Velez solo “nos regaló” una porción de lo que previamente habían saqueado sus antecesores.

Hoy, en una suerte de nueva lucha contra el indio, vienen a llevarse lo que queda, campos por los que jugabamos de pibes, donde nunca supimos de dueños, parecen ser propiedad de sociedades anónimas constructoras de countrys. Otra vez, la construcción desde el poder y sus medios de “desinformación” de un enemigo “feo y malo”, al que es mejor eliminar para que “todes estemos mejor”…. otra vez la lacra de la política rifando lo poco que queda para rapiñar un poco mas.

La historia parece así repetirse una y otra vez, viejas y nuevas tolderías arrasadas. Por mi parte, solo vi gente intentando acceder a una vivienda digna, a la que sería imposible acceder de otra forma, como me pongo torpe con las palabras, apelo a la imagen, ojalá pueda transmitir con ellas algo de lo que vi.

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