Los palazos Porteños para las enfermeras

Ayer por la tarde, las enfermeras se manifestaron en Plaza de Mayo y frente a la Legislatura Porteña para reclamar por mejoras laborales. La policía de la Ciudad decidió responder ese reclamo con represión.

Por: Revista Sudestada

En el escudo policial, hay sangre de una enfermera. Las trabajadoras y trabajadores de la salud que ponen su fuerza y su voluntad para hacerle frente a la pandemia, recibieron hoy palos en la cabeza. ¿Qué reclamaban las enfermeras y los enfermeros? Un reconocimiento salarial por su trabajo cotidiano, por jugarse la vida para salvar la vida de tantos y tantas que atraviesan la peligrosa senda del Covid-19.

Ayer era el Día de la Sanidad y, por ese motivo, las y los trabajadores de los hospitales públicos porteños se acercaron a la Legislatura para elevar un petitorio en donde exigían ser reconocidos y reconocidas como profesionales de la salud. ¿Cuál es su situación real? La carrera de Enfermería está tipificada como Licenciatura, por lo tanto, estas empleadas y empleados son considerados como trabajadores administrativos y no como personal de la salud.

Para esto es necesario que se trate con carácter de urgencia la Ley 6.035 de Profesionales de la Salud de CABA de la cual as enfermeras y enfermeros quedaron excluidos cuando fue aprobada en noviembre de 2018. La misma establecía como carreras de la salud a las siguientes especialidades: médicos, bioquímicos, farmacéuticos, antropólogos, psicólogos, kinesiólogos, odontólogos, licenciados en obstetricia, musicoterapistas, y en sistemas de información. El personal de enfermería no fue incluido arbitrariamente.

“Tenemos pluriempleo, tenemos salarios de miseria. Así que estamos acá pidiendo salario equitativo a la canasta básica familiar y la incorporación a la Ley de Profesionales para tener el conjunto de derechos que hoy nos son negados”, señaló Laura, enfermera de un hospital de CABA, en testimonio a Feminacida.

Los palos de la Ciudad

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta eligió reponder a su reclamo con palazos en la cabeza. En el país que padece una extorsión policial con patrulleros y gente armada alrededor de la Quinta de Olivos, se le responde con aumento, reconocimiento de la validez de su reclamo y mensaje en cadena nacional garantizando pronta respuesta.

En el país donde las enfermeras, verdaderas trabajadoras esenciales, exigen un aumento salarial, la repuesta es: palos. Palos y policía. Los policías que mañana podrían ser atendidos por esas enfermeras, hoy se encargan de repartir palazos a esas mismas mujeres que no van a dudar en salvarles la vida mañana. Algo anda mal en una tierra que reacciona rápido ante la extorsión policial y niega el reclamo justo de trabajadores de la salud. Algo anda muy mal.

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