Bla Bla & Cía: “En esencia, lo que más nos divierte es hacernos reír a nosotros de nosotros mismos.”

Dto de Prensa del Teatro Auditorium

Modelo vivo muerto es el nombre de la obra que está presentando Bla Bla & Cía en este momento en Mar del Plata, Capital Federal y algunas localidades de la Provincia de Buenos Aires. Carola Oyarbide, Julián Lucero, Tincho Lups, Manu Fanego, Pablo Fusco, Sebastián Furman son un grupo teatral- musical que, en su gran mayoría, trabajan hace 13 años juntos. En diálogo con Sudestada, conversamos con Sebastián Furman sobre el origen de la obra, la respuesta del público y la situación actual que atraviesa nuestra Cultura.

Por Natalia Bericat

Quería preguntarte primero ¿Cómo surgió esta compañía?
El origen se remonta a 2010. Ya pasaron bastantes años. Empezaron Pablo Fusco, Martín Tincho Lups y Seba Godoy que hacían una obra ellos tres: una varieté que se llamaba Shh Varieté (como de Shh, sin palabras). Era una varieté donde se hacían números sin hablar, sin palabras, entonces en un momento ofrecieron un espacio nuevo. Iban a invitar a otras personas que iban a rotar el elenco, entonces iban a ser ellos tres (más dos invitados que eran mensuales). Como esa varieté iba a tener texto le pusieron Bla Bla Varieté. Invitaron a Manu Fanego y a Juli Lucero a participar en ese primer mes y bueno, yo estaba en ese momento haciendo una obra que se llamaba Tempo con Tincho y él me invitó a ver la segunda función. Fui y vi a estos cinco delirantes haciendo un número que no lo podía creer. De hecho, justo en este espectáculo que hacemos ahora, Modelo vivo muerto, hay una escenita que es como una especie de parodia a nuestro propio número de hace trece años. Ellos me habían ido a ver a Tempo. Ya a la tercera función, en vez de ir de espectador fui a tocar. Me hicieron traer el piano y vine a tocar y entonces ahí se conformó ese grupo de seis personas que decidimos no variar mes a mes, sino quedarnos porque había funcionado muy bien. Nos estábamos divirtiendo mucho haciendo pavadas y el público parecía responder bien también.
En agosto se van a cumplir catorce años. Para este espectáculo en particular, el año pasado, nos convocaron del Caras y Caretas. Nosotros teníamos un texto escrito, que habíamos empezado a escribir en la pandemia. Era una especie de cortometraje de veinte minutos que habíamos empezado a escribir con Juli donde la idea era hacer una parodia de estos policiales de investigación, medio Sherlock (soy un poco fanático). No lo pudimos filmar en pandemia entonces quedó. Además necesitaba como cierta producción: vestuario, escenografía. Después incorporamos a Caro al personaje femenino. Convocamos a la directora Francisca Ure, al uruguayo Gustavo Lista que nos ayudó un poquito con la dramaturgia para expandir un poco lo que era el guion original y pasarlo a teatro. También colaboraron con nosotros Sol, que hizo la escenografía, Sandra que siempre trabaja en el vestuario y Maribel en la Producción.

Pude ver en la obra como una especie de collage de géneros. Vos decías recién del policial, el tema del cuarto cerrado, el enigma y al mismo tiempo te encontrás con otro montón de cosas: hay musical, comedia, tragedia¿Cómo fue ese proceso para que el texto quede como está ahora?
En Bla Bla & Compañía venimos de mundos distintos. Nos divierte mucho hacer canciones y coreos. El guion lo empezamos a escribir con Juli Lucero que en realidad tuvo la idea en la pandemia de un modelo vivo que muere. Por mi formación académica yo quería hacerlo en tres actos: el primer acto la presentación del conflicto, el segundo acto la investigación y el tercer acto la conclusión. Hubo un trabajo de todos. Los actores en los ensayos fueron improvisando, buscando, agregando y desarrollando sobre todo las características de cada uno de los personajes que también hacen que sea más sólida la historia, que se sostenga un poco más la trayectoria que tiene cada personaje. Cualquiera pudo haber sido el asesino en realidad. La cosa de este género es cómo construís esas sospechas sobre todos los participantes.
Hoy nos encontramos después de pasar por el décimo año de temporada en Mar del Plata. La gente siempre nos apoya y nos trata con mucho cariño. De hecho, como hablábamos al principio de la charla, es necesario apoyar la Cultura. En este momento, está siendo atacada fuertemente y además cuestionada y sobre todo puesta en jaque con una excusa económica que encima ni siquiera se sostiene. La gente realmente está yendo mucho al teatro. Es una cuestión medio de supervivencia. Me acuerdo en la pandemia que nos escribían muchísimas personas a nosotros como grupo, y también en particular a cada uno, y nos decían: “che por qué no hacés un vivo, te tocás unos temas. Necesitamos escuchar música o necesitamos algo que nos libere de estas paredes”. Necesitamos que las instituciones que están queriendo cerrar, no solo no cierren, sino que reciban aún más financiamiento. Son emblemáticas de nuestra Cultura y también ayudan al desarrollo del arte argentino que es valorado en el mundo entero.

Hay como una participación donde el público tiene un rol activo. Existe una apelación al espectador que lo hace parte, que nos hace cómplices ¿Cómo trabajan eso?
Sí. Eso es una característica del grupo de siempre: jugar un poco. Hay muchos también que vienen del entrenamiento del clown y todo esto que un poco es esencial a la comunicación con el público. Pensado del lado de la música es un diálogo permanente. Tratamos de estar cerca de la gente que nos va a ver. También correr ese lugar de artista/espectador que ya quedó medio obsoleto.

¿Cuáles son las influencias que tienen? Cuando lo miraba a Manu Fanego sentía algo de Urda ahí sobre el escenario…
Compartimos, sobre todo, un tipo de humor que ya a esta altura ya es propio nuestro, pero que vino de Hiperhumor, Cha cha cha, Les Luthiers. Toda una camada que definimos sintéticamente como humor absurdo, pero que no es solo eso. Sí. Hay muchas influencias. Un poco nos convocó esto de la pavada, del humor, pero el humor no como el chiste fácil, sino intentando decir algo detrás de la risa. Eso me parece que es una característica fundamental del grupo. Habrá algún sketch medio tonto, pero en general hay algo que queremos comunicar con ese sketch o con esta obra. Hay un montón de sub-tramas donde se habla también de la Academia, del rol del profesor y el alumno, la envidia, los celos, el arte, lo pretencioso, lo real.

Sí. Hay como muchas capas. Me gustó mucho como trabajan lo metateatral…
Nos gusta mucho eso. No podemos decir demasiado porque se spoilea. Nos encanta. Aparece un poco también Rick and Morty o estas cosas más Family Guy más de la comedia de los multiversos. Todo lo que está pasando últimamente, que también nos divierte mucho. Pensar en qué es lo real…De hecho hay una canción que pregunta ¿Qué es lo real? durante la obra.

Vos tenés un rol súper protagónico. Sos un poco el que va llevando el ritmo de la obra ¿Cómo fue construir todo eso?
Fue muy divertido. Ya habíamos escrito el guion y nos faltaba todo lo otro. En el 2020, estaba pensando qué hacer con la música. El audiovisual es muy importante en nuestras obras de teatro. Había pensado que la obra estuviese basada en un leitmotiv que es una melodía musical: una cosa con la que se trabaja desde la ópera de Wagner hasta John Williams de Star Wars. Es una técnica muy común, donde vos hacés una melodía (que en este caso es un poco de misterio) y entonces se va desarrollando según lo que va pasando. Un poco en la obra se da vuelta, se transforma. Voy llevando un poco el ritmo y también me voy acomodando al ritmo del resto. Es un diálogo donde hay espacio para la improvisación. Cada noche es diferente la función. Aprovechamos ese instrumento tan hermoso que en el Auditorium tenemos y en el Caras y Caretas también.

Es impresionante como lo auditivo, todo lo que tiene que ver con la música, encastra justo con lo visual. No sé si está pensado en la escenografía, en la paleta de colores del vestuario
Sí. Porque además sucede en una Academia de arte entonces medio que se interrelaciona todo el cuadro. Está pintado con unos colores que muestran el muy buen laburo de Sol y Sandra que son vestuarista y escenógrafa que también supieron captar la esencia de lo que necesitaba la obra. Hay algo de principio del siglo XIX. Yo estoy tocando una música del neo-romanticismo y me parece que eso dialoga bien con la obra. Por ahí es eso lo que vos percibís y además son 14 años de estar trabajando juntos. Es todo muy en sincro y eso es una característica de nuestro grupo en general. Tenemos como una velocidad que intentamos que no caiga y somos todos muy obsesivos de eso. Casi nunca cae. El día que está medio bajo uno, hay otro que te levanta.

Miguel de San Martín

Gustavo Romero

¿Creés, Seba, que el Humor y la Comedia tienen un alcance político que quizás otros géneros no tengan?
Totalmente. El humor y la comedia atraviesan un poco la cuestión racional. En un punto es súper físico y es como una experiencia tangible. La gente sale y nos dice “me duele la cara de reírme” o “me duele la panza”. Eso para nosotros es genial porque es como una especie de terapia. También donde hay una especie de sanación porque la risa, siempre que no sea reírse de la desgracia ajena o de reírse del vulnerado, hace bien. Nos reímos en realidad de nosotros mismos. Esa es la primera regla. Nos humaniza y nos pone en diálogo con el público y la gente lo agradece. En esencia, lo que más nos divierte es hacernos reír a nosotros de nosotros mismos.

*Podés ver la charla en Vivo en el siguiente link

Entradas para Mar del Plata, 1, 2, 3 y 4 de febrero, en el siguiente link

Compartime!

Anterior

Al aborto clandestino no volvemos nunca más

Próxima

Gobiernan un país que odian