El femicida mata, el Estado lo permite

Foto: Ojo Nomade

  • Por Cecilia Solá

—Son bestias- dicen
—Loquitos- diagnostican
—Monstruos- señalan, para dejar en claro que no pertenecen a este círculo de humanidad en la que nos juntamos a comer asados, festejar cumpleaños u organizar festivales por las infancias vulneradas.
Insisten en convencernos de que “not all men”, aún cuando quien nos asesina es un padre, un marido, un amante, el novio de toda la vida, el primo que conocemos de chiquitas.
Sostienen el femicidio como excepción, aunque nos matan cada 24 horas, y siguen preguntando por qué no se fue, por qué no denunció, por qué no se defendió, cargando sobre nosotras la exigencia de que no nos dejemos matar.
El Estado es responsable, gritamos.
No sirven los cartelitos con los números de denuncia si nos dejan en espera en una línea atendida por operadoras precarizadas, sin apoyo económico ni psicológico, sin capacitación ni acompañamiento.
Es obsceno pedirnos que denunciemos las violencias que sufrimos frente a una policía que demanda sangre, moretones y huesos rotos para escucharnos, y luego elevar la denuncia a juzgados colapsados que las archivan, salvo que estemos ya muertas.
Resulta cruel e inmoral hablarnos de acudir a una justicia que insiste en revincular a las víctimas de Abuso Sexual en la Infancia con los abusadores, solo porque son los progenitores.
—Salí de ahí, hermana- dicen.
Para ir adónde? En que lugar encontramos trabajo para dar de comer a la cría, techo que nos guarezca permanentemente, contención psicológica que nos ayude un poco a sanar esa herida constante que la violencia machista nos inflige hasta el golpe, el tiro o la puñalada final?
Ayer un hombre llamado Maxi Quirós asesinó a Soledad. Los medios de siempre no se refieren a ella por su nombre, solo por ser la hermana de una funcionaria. Algunos, incluso, relatan hasta el detalle más morboso en la tapa, fingiendo una indignación que no sienten. Chorrean hipocresía esos titulares que solo buscan aumentar la tirada, y otra ves el Estado se calla, no sanciona el morbo, y promete acompañamiento a la familia.
Acompañamiento adónde? Acompañamiento cuándo, si no son capaces ni de aplicar de una buena vez la obligación de la perspectiva de género en la comunicación, para que no nos maten de nuevo en cada titular?
Han matado a 15 mujeres. Femicidios y transfemicidios suman 15 muertas en el Chaco, donde una resolución ministerial, sostenida por un decreto gubernamental abre la puerta a una Educación Sexual alternativa que dependerá de la intencionalidad de la institución. quitándonos así una de las pocas herramientas que, quizás, podría formar varones capaces de no matar mujeres, futuros funcionarias y funcionarios que vean más allá de sus prejuicios, jueces, juezas, fiscales capaz de reconocer, prevenir y erradicar el machismo que nos asesina masivamente.
El femicida mata, el Estado lo permite.

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