Mujeres de la construcción: “aprendí el oficio de mi mamá”

@albañilasenconstruccion

Por Julieta Antonelli

Cuando llegó el momento de hacer reformas en casa, tuve que emprender una búsqueda de albañiles para que realicen el trabajo. Lamentablemente, para la mayoría, las mujeres somos un blanco fácil. Se asume que no tenemos conocimiento, que somos frágiles, que no nos interesa el tema. Nos exponemos a robos, acosos, estafas, o simplemente a que nos subestimen, excluyéndonos de las decisiones acerca del trabajo que se va a realizar, o burlándose de lo que opinamos. Cansada de probar con albañiles que no resultaban, decidí hacer esta publicación en facebook: 
SE NECESITA ALBAÑIL CON ESTOS REQUISITOS: que no se aproveche de mi falta de conocimiento en construcción, que me explique con paciencia, que trabaje responsablemente y que tenga perspectiva de género. 
Al final, a modo de chiste puse “seguramente esta persona no existe, pero si tienen a alguien que se acerca será bienvenido”. Y así fue como me recomendaron a Valery De Sosa, albañila con su propio emprendimiento, página de facebook y de instagram en las que responde consultas y, además, estudiante de electricidad. No dudé en llamarla. Valery vino hasta mi casa para ver el trabajo que tenía que hacer. Mientras almorzábamos empanadas, ella se puso a lijar y yo empecé a hacerle preguntas, cuyas respuestas me dejaron fascinada. 

¿Cómo aprendiste a ser albañila? ¿Hay cursos para aprender el oficio?
En principio aprendí de mi mamá, que trabajaba en mi casa. Con el tiempo aprendí de otros colegas trabajando. No hay muchas ofertas para hacer cursos en el tema de la albañilería, son conocimientos que se transmiten durante la práctica. A mí me encantaría dar cursos para mujeres, estoy buscando un lugar físico para llevar el proyecto adelante. Tengo en mente que las prácticas sean arreglar edificios que requieran mantenimiento, y en lugares donde se hagan obras solidarias. Hace unos meses me contactaron del merendero “Ser solidario” de la ciudad de Bahía Blanca. Elles armaron un curso de albañilería para las madres que llevan a sus hijes a merendar ahí. Tengo el honor de ser la madrina del curso. 

@albañilasenconstruccion

En el 2021 armaste el grupo de Facebook e Instagram “Albañilería cosa de mujeres”. ¿Cómo surgió esa idea?
Pasó que en mi casa tenía que hacer un contrapiso y el suelo estaba inclinado. Para hacer bien el trabajo se usa una técnica de la manguera con agua, pero yo tenía dudas. Entonces busqué grupos de albañilería en los que hubiese mujeres para hacerles preguntas, pero no encontré. Se me ocurrió entonces postear en grupos de la zona donde vivo (Hurlingham) si existían mujeres que hicieran albañilería y si les gustaría tener un grupo propio donde hacer consultas. Tuve un montón de respuestas positivas, así que me decidí y armé la cuenta, que ya tiene casi 3000 seguidores en Instagram y casi 20000 en Facebook. 

¿Cómo se te ocurrió el nombre?
El día que pregunté en los grupos de Hurlingham por mujeres albañilas era 25 de mayo. Un hombre me respondió “¿Por qué no vas a hacer locro? La albañilería no es cosa de mujeres”. Y, si bien es un comentario machista, le tengo que agradecer porque me dio la idea del nombre. 

¿Esa comunidad que armaste es solamente para mujeres?
No, todas las personas son bienvenidas, de cualquier género e identidad. En el grupo hay muchos hombres que aconsejan con respeto y conocimiento. Todas las preguntas son respondidas, hay 15 moderadores que me ayudan con eso. Mi marido me ayuda con el trabajo de albañilería y con la difusión.

¿Qué otras actividades se hacen en el grupo?
Hacemos obras solidarias, repartimos lo que nos llega. Además, quienes trabajan de eso siempre tienen muebles o materiales que ya no se usan y los llevamos a familias que no pueden acceder. 

¿Qué opinás del movimiento feminista que está muy presente en estos últimos años?
Creo que se lograron muchas cosas para las mujeres. En mi rubro nos dio la posibilidad de mostrar a las albañilas. Porque parece que fuera nuevo el ingreso de las mujeres al oficio, pero no es así, desde siempre construimos en nuestras casas. La novedad es que trabajemos de eso. Y del movimiento, me identifico con muchas cosas, como la exigencia de condiciones laborales igualitarias, pero no me gustan las posiciones extremas que buscan el conflicto constantemente. Creo que las cosas mejoraron para las chicas jóvenes, aunque falta mucho por hacer.

@albañilasenconstruccion

¿Qué le dirías a las mujeres que quieren aprender o trabajar de albañilas pero no se animan?
Hoy en día las redes sociales te ayudan un montón. Hay que animarse y arrancar a trabajar y así una va aprendiendo. En el grupo me escriben muchas madres solteras o chicas que no pueden pagarle a alguien para hacer el trabajo, yo las aliento para que lo hagan ellas mismas, que no se acostumbren a las humedades, a las paredes rotas, a las goteras. Todos nos merecemos una vivienda digna, y me hace muy feliz colaborar para que eso ocurra.

Pueden seguir a Valery en:

@albanileriacosademujeres en Instagram

Albañilería cosa de mujeres en Facebook

Por Julieta Antonelli, desde Agenda Feminista en colaboración con Revista Sudestada

Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

Virginia Andrada: La primera mundialista riojana

Leer siguiente

ESMA: una escritura para la memoria y las nuevas generaciones