“Es violento que se consulte en el censo por el sexo asignado al nacer”

El próximo Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda, que se realizará en mayo de este año, será el primero que se realiza desde que existe la Ley de Identidad de género (Ley 26.743) sancionada en 2012, e incorporará preguntas sobre la identidad de género de las personas encuestadas. Sin embargo, hubo críticas porque se consultará por el “sexo asignado al nacer”, ya que significa que no se está respetando de manera integra y completa la Ley 26.743. Además, habrá nueve categorías posibles para elegir: mujer trans, varón trans, mujer, varón, no binario, otra, ninguna de las anteriores, no contestar e ignorado. 

Por Florencia Da Silva

Sobre este tema, Revista Sudestada dialogó con Florencia Guimaraes, activista travesti, integrante de Furia Trava y presidenta de La Casa de Lohana, y sostuvo: “Es importantísimo que se hayan hecho estos cambios, porque se incorpora la Ley de Identidad de Género, que no existía en los censos anteriores, eso es un avance que hemos logrado desde la comunidad travesti trans. Hubo muchos años de lucha para lograr que impacte en las políticas públicas. Sin embargo, a nosotras nos hace ruido que se consulte en el censo por el sexo asignado al nacer. Va en contra de la Ley de Identidad de Género, es super violento y violatorio de nuestra identidad. Sigue colaborando al binarismo de género, atándonos a la genitalidad y al biologicismo”. 
Y agregó: “Yo no tengo ganas de responder cuál fue el supuesto sexo que me impusieron dependiendo de mi genitalidad. Hay una cuestión violatoria de los derechos humanos. No es necesario. Con poner el género de la persona es suficiente. Yo no voy a responder esa pregunta y quedaré fuera del censo nuevamente. Me parece violatorio a mi identidad y mi privacidad”. 
Este tipo de censo, permite que se conozca a quiénes habitan el país y en qué condiciones viven. Sin embargo, cuando el análisis no es interseccional ni se aplican diversas perspectivas como la de género, el autorreconocimiento étnico para pueblos originarios y personas afrodescendientes, queda afuera un enorme sector de la población y sus necesidades. “Tenemos que saber con qué población trans, travesti, no binaria, y otras, contamos a la hora de crear políticas y de pensar a través de datos concretos y certeros”, aseguró la integrante de Furia Trava. 
Por otro lado, con respecto a las 9 opciones disponibles en el cuestionario sobre la identidad de género, Guimaraes expresó: “tendría que haber un casillero en blanco en donde cada persona pueda poner la identidad con la que se identifica, porque siempre hay personas que se quedan afuera. Es muy importante que exista esa opción porque a partir de ahí van a aparecer un montón de identidades que no fueron tenidas en cuenta”.
Aunque es la primera vez que se incluye la identidad de género en el censo nacional, no es la única oportunidad en que se busca hacer un relevamiento sobre el colectivo travesti-trans de Argentina. En 2005 Lohana Berkins y Josefina Fernández hicieron un informe titulado “La gesta del nombre propio”, en el que dieron a conocer los primeros datos sistematizados  sobre las condiciones de vida de las personas de la comunidad. También, en 2012, INDEC condujo en colaboración con organizaciones sociales una prueba piloto de la población trans en el distrito de La Matanza, provincia de Buenos Aires. Y hubo provincias y municipios que lanzaron proyectos para saber más sobre la población travesti-trans. Además, en 2017 Florencia Guimaraes presentó, junto a Cecilia Turquet y Giselle Ribaloff, un proyecto para el armado de un censo sobre la población travesti-trans en La Matanza. Le preguntamos a la activista sobre el análisis que puede hacer sobre los aspectos que faltan incluir en el cuestionario, a partir su experiencia: “Hay muchos aspectos que no fueron tenidos en cuenta y tienen que ver con muchas realidades de las personas travestis y trans, con las subsistencia, con la situación de prostitución, con los consumos problemáticos, con la aplicación de aceites industriales, de que manera accedemos a las modificaciones corporales. Son un montón y super importantes para seguir luchando para tener más políticas públicas. No somos solo una persona trans y punto, hay mucho para seguir indagando sobre nuestra comunidad en pos de más derechos”. Además, afirmó: “Nosotres necesitamos un censo situado sobre la población travesti trans, para conocer las realidades emergentes, saber cómo impacta la ley de identidad de género, la ley de cupo laboral trans, el matrimonio igualitario -porque muchas seguimos viviendo nuestras relaciones sexoafectivas en la clandestinidad-, la expectativa de vida y las infancias travestis y  trans. Venimos pidiendo hace mucho tiempo que haya este tipo de censo que se enfoque en nuestra comunidad. Hubo censos en municipios y en algunas provincias, pero necesitamos que haya uno a nivel nacional, que sea amplio y que muestre lo que sucede en nuestra población que es lo que venimos denunciando hace décadas”. A partir de estos censos, se espera conocer a la población que habita en nuestro país para que, a partir de esos datos relevados, se creen políticas públicas en materia de vivienda, educación, empleo y salud para aquellos sectores vulnerados. Sobre esto, le preguntamos a Guimaraes: ¿Creés que puede surgir algún cambio a partir de los resultados que ofrezca este Censo que se va a realizar ahora? Y respondió: “Siempre esperamos que estos censos sirvan para que se tomen políticas públicas para sectores vulnerados de la sociedad y uno de ellos es la comunidad travesti-trans. Hemos conquistado muchas leyes, pero falta mucho más. Venimos peleando por una reparación histórica que tiene que ver con la persecución estatal hacia las compañeras que quedan encarceladas sólo por ser travestis. Faltan programas específicos e integrales para las que están en situación de prostitución. Falta que seamos incorporades en los planes de viviendas, que haya un cupo específico para nuestra comunidad. Necesitamos mucho más y esperamos que este censo impacte en políticas nuevas. No nos vamos a quedar en lo que logramos, sino que seguimos avanzando porque son muchas las necesidades”. Y agregó: “Además, hay que destacar que las políticas que hay se cumplen a cuentagotas. Tenemos una ley de identidad de género maravillosa, pero que no se cumple en su totalidad, que no se respeta. Tenemos una ley de cupo laboral travesti trans y los mismos datos del Ministerio de Género y Diversidad que lleva adelante el registro de los puestos laborales dicen que se ha logrado contratar a 250 personas en todo el país y para mí es un chiste cuando hay una lista de 7 mil personas esperando. Y hay muchas otras que no saben en dónde buscar para anotarnos, ni cómo hacer un currículum, no tenemos la experiencia laboral que pudieron tener otras personas. Entonces, se evidencia que falta mucho más”.

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