¡FA!, un encuentro de voces, sonrisas y puertas abiertas en la casa de Mex

Por Ignacio Portela

Meses atrás, a partir de una serie de encuentros que sucedieron en la casa de Mex Urtizberea, los productores Nicolás Tolcachier y Fabiana Segovia, pensaron -junto al anfitrión- en la posibilidad de hacer juntadas mensuales con músicos, amigos, periodistas y diversos artistas con la excusa de transmitir ese clima íntimo e irrepetible que tiene su casa para, luego, transmitirlo por Youtube. Ahí empezó a armarse la grilla y empezaron a florecer las ideas. Lograron hacer los acuerdos para que puedan solventarse los gastos del mismo y todo comenzó a girar. Sigue girando, digamos. Porque lo que están editando estos días es también el puente con el que vendrá. ¡FA! es, en resumidas cuentas, una especie de programa de radio en vivo donde se charla, se toma vino, se come algo a la parrilla y los músicos que llegan a la casa participan con algunas canciones que cierran el encuentro. Juntarse para transmitir el poderoso mensaje de las reuniones presenciales y porque, muchas veces, “lo extraordinario respira en lo cotidiano”, como alguna vez declaró el periodista Fabián Polosecki.

“Termino agotado, al día siguiente tengo que hacer el programa de radio de la mañana, pero es una alegría lo que sucede en estos encuentros que vale la pena el esfuerzo”, nos explica el músico, actor y humorista -entre otras facetas- Mex Urtizberea. Su casa abre las puertas un rato antes de las 8 de la noche y los convocados copan, rápidamente, cada sector. No hay puertas cerradas, Mex dispone que quien llegue a su casa disfrute de estar en una reunión con amigos y gente que quiera conversar y escuchar buena música. El ruido de la ciudad se detiene por unas horas y, mientras muchos trabajan en silencio acomodando cada detalle, viven y son parte de un encuentro que lleva siempre un nombre  y sirve como disparador para la charla. En este caso fue el día del estudiante. Para eso llegaron Silvio Soldán, Felipe Pigna, Hilda Lizarazu, Nancy Dupláa, Luquita Rodríguez, Sol Despeinada, Ofelia Fernández, Marico Carmona, Rep, Lito Vitale, Juan Carlos Baglietto y Julián Kartun. Durante más de una hora hablaron de historias personales, anécdotas, bulling, alegrías y fracasos.

Mex, Soldán y Nancy Dupláa – Foto Kaloian Santos Cabrera

Mex se mueve inquieto por su casa y pregunta seguido a todo el mundo si la está pasando bien. ¿Qué diferencia hay entre invitar amigos íntimos a su casa con hacer una convocatoria que supera las 100 personas, entre músicos, artistas y periodistas?, le consultamos y nos contó: “Para mí es más o menos lo mismo. No tengo conciencia que estamos filmando, por eso el tono del encuentro es el mismo. Se da en un pasillo largo que es el living de mi casa que cuando lo caminás y llegás al patio hay alguien que te va a dar un sándwich y un poco de vino. Así es normalmente cuando hago reuniones en mi casa, de lo que sea. Siempre terminamos con música y comida”.

Mex se siente y te hace sentir como en tu casa. Para Mex “tiene muchas intenciones el tema de la casa, que se realice en una verdadera, para que todo se pueda transmitir así. Que se vea por Youtube tal cual es”. La pandemia y el encierro fueron el inicio de estas reuniones para planificar este ciclo que tuvo un principio y no se sabe cuándo culminará.

“Hacer esto para mí es un hecho político, combatir desde ese lugar de encuentro, uniendo a la gente, conviviendo con ideas. En otro momento no sé si lo hubiera hecho, tiene que ver con esto que nos pasa de querer vernos y unirnos. No me interesa y me aburre que estemos peleados por cosas que se pueden arreglar. Creo que ese es el gran tema por el que estamos atrancados, es como que ya tocó su máxima expresión y creo hay que correrse y no participar de eso”, explica Mex y es una muestra clara de lo que eso se ve durante toda la noche.

Hilda Lizarazu y la banda de Mex – Foto de Kaloian Santos Cabrera

No hay una hoja de ruta entre los asistentes, al menos no es clara, puede que cambie el orden del programa con los músicos. Hasta último momento se espera la llegada de todos los convocados. Y a veces, como sucede en todos los hogares, alguno mete un faltazo y hay que cubrir el hueco. Nada de eso importa ni quita el objetivo de realizar esta movida de diálogos.

“Me encantaría hacer muchos encuentros, sueño con la posibilidad no sé, no digo mucho porque no los quiero quemar. Sueño que venga alguien como Serrat de afuera, puede pasar. Me he juntado con gente que en mi vida había hablado y la juntada nos hizo felices. Siento que todos quieren participar. La mesa es mi lugar donde vivo, donde estoy todos los días. Es simple, se ve eso y quiero que se vea eso. La gente de arte, escenario, sonido, músicos son gente muy talentosa, hacen que sea un lujo participar. Eso me llena de orgullo. No hay mayor felicidad que estar con gente feliz que quiera hacer esto. No hay otra pretensión. Que dure el tiempo que dure y que siempre, aunque sea un laburazo, podamos disfrutarlo”. Los músicos poco a poco desarman el set para darle lugar a un DJ que propone finalizar el encuentro con continuidad de sonidos. La fiesta se va terminando pero nadie se quiere ir. Algunos se acuerdan de llevar al cole al día siguiente a los pibes, otros planean seguirla en otro lado y muchos se quedan para dejar todo preparado para que, durante la mañana del martes, el anfitrión pueda hacer su programa diario.

La mesa – Foto de Kaloian Santos Cabrera

Fotos: Kaloian Santos Cabrera / Prensa: Marina Belinco

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