La construcción de una educación antirracista

Obra “La Capitana” de Gisela Banzer

Es innegable que las afroargentinas y afroargentinos son parte integrante de la historia de la República Argentina, pues participaron de la construcción de su historia y de su vida presente. No obstante, los proyectos de Nación, basados en principios eurocéntricos y racistas, los ubicaron al margen de la historia mediante políticas de blanqueamiento que los invisibilizaron. Así entonces, desde final del siglo XIX su presencia fue minimizada y negada.

Por Anny Ocoró Loango (Conicet-Utref/Flacso)

Hacia fines de la primera década del presente siglo, producto de la lucha de las las organizaciones afro, los/as afrodescendientes lograron la puesta en marcha de políticas para promover su visibilización y reconocimiento. Uno de los avances más significativos a favor de esta población ha sido la aprobación de la Ley 26.852 del 24 de abril de 2013, que instauró a nivel nacional el primer reconocimiento legislativo, al establecer el 8 de noviembre como el “Día Nacional de los/as Afroargentinos/as y de la Cultura Afro”. La Ley representa un avance significativo en el reconocimiento y, más aún, fortalece sus luchas. Esta Ley establece el 8 de noviembre cómo fecha para la conmemoración del fallecimiento de María Remedios del Valle, una heroína negra que ha sido resignificada y “apropiada” como un símbolo del aporte de los/as afrodescendientes a la Patria. Remedios del Valle combatió entre 1810 y 1814, durante los acontecimientos que siguieron a la Revolución de Mayo, vinculándose como soldada del Ejército del Norte en contra del ejército realista, en lo que hoy representa el norte argentino y parte de Bolivia. Ella testimonia el rol histórico de las poblaciones de origen africano y, en especial, de las mujeres negras en el proceso de emancipación.
La recuperación de la figura de María Remedios del Valle, gracias al activismo afro, es parte de la disputa por marcar nuevos significados culturales, nuevas representaciones y nuevos procesos simbólicos en esa argentinidad, aún, esquiva a las cuestiones étnico-raciales y a la diversidad. El hecho de ser una mujer traza una distancia respecto a las figuras masculinas tradicionalmente involucradas en las efemérides escolares, y en las efemérides reivindicadas por el movimiento negro en la región.
Remedios del Valle goza hoy de un merecido reconocimiento institucional, que representa sin duda un logro y un giro importante en una nación que se fundó sobre el ideario de un Estado “blanco y europeo”. Su figura reivindica ese protagonismo subalterno no sólo por su origen étnico/racial, o de las mujeres negras, sino también porque en medio de una ardua realidad para la población negra, en especial para las mujeres, abrazó una causa libertaria que trascendía a su grupo de origen y la vinculaba en una revolución para todos/as. Argentina tiene ahora una madre de la patria y es de origen africano. Valga recordar que, en el siglo XIX, ante la significativa disminución de la población masculina producto del reclutamiento para prestar sus servicios en las guerras, las mujeres presidieron muchas de las asociaciones. Esto se mantiene hasta hoy, ya que el movimiento negro en Argentina tiene rostro de mujer. Casi todas las organizaciones que lo integran están presididas o lideradas por mujeres negras, cuyo rol ha sido fundamental para alcanzar las conquistas obtenidas. A lo largo de estos años, el movimiento negro ha venido construyendo espacios de participación, visibilización y articulación política, con base en el derecho de ser reconocido como un gestor más de la historia y la vida presente de nuestro país.
Dicha Ley ordena que el día 8 de noviembre sea incluido en el calendario de las actividades escolares, y encomienda al Ministerio de Educación de la Nación que se incorpore su conmemoración, así como la promoción de la cultura afro en los contenidos curriculares de todos los niveles del sistema educativo. Esta emergencia negra femenina, ligada a la construcción de la Patria en el espacio escolar, es un aporte importante para pensar “otras educaciones” desde la negritud y desde los feminismos negros. Estas “otras educaciones” subvierten las tradicionales figuras masculinas y blancas que han poblado la historia de la educación y apuntan a confrontar los sistemas de dominación patriarcal y las representaciones hegemónicas que abundan en nuestras escuelas. María Remedios del Valle habilita un espacio para que otras voces puedan narrar la Nación y, en especial, para que las voces negras puedan narrar las historias nacionales, y romper con la historia hegemónica, con la historia única y patriarcal. Su ingreso como efeméride escolar contribuye a reconstruir un nuevo discurso de nación que no solo reivindica héroes/heroínas nacionales denostados/as por la historia oficial, sino que, además, avanza hacía hacia la reparación simbólica y la valorización de la negritud en la sociedad argentina.
Todavía existen grandes desafíos en el campo educativo. La Ley por sí sola no asegura su puesta en práctica, lo que nos exige un trabajo cotidiano y permanente que permita contrarrestar la influencia de discursos xenófobos y racistas que gozan de muy buena salud en la región. Hoy más que nunca en América Latina la escuela debe incluir en su agenda una lucha comprometida con la defensa de los valores democráticos, y propiciar la participación y la democratización en su interior, para avanzar en la construcción de una sociedad más libre, justa y equitativa. Aprovechemos entonces la conmemoración de este día para profundizar el desarrollo de políticas y de prácticas interculturales y antirracistas en la educación, que sometan a debate el discurso hegemónico eurocéntrico y las relaciones de poder mediante las cuales se han jerarquizado los saberes y los conocimientos de los pueblos afrodescendientes. Es importante trabajar por una escuela que permita la expresión de todas las voces y de todos los actores de la historia; una escuela que, desde los contenidos curriculares, las prácticas educativas y la formación docente, acompañe la construcción discursiva de un nuevo proyecto educativo antipatriarcal, intercultural y antirracista que reconozca e incorpore los aportes de los/as pueblos afrodescendientes a la historia y a la vida presente de nuestras sociedades.

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