La falopa

El sincericidio del intendente Mario Ishii destapó una verdad a voces: sin policía y sin punteros, no hay negocio para el narco en el Conurbano.

Este fin de semana se difundió un video en el que Mario Ishii, intendente de José C. Paz, confrontaba en la calle con un grupo de ambulancieros que pretendían mejores condiciones de trabajo, para exigirles que trabajaran más horas en plena pandemia.

Más allá de lo sabido (el principal precarizador es el Estado) en el video Ishii admite claramente: “Yo los tengo que cubrir cuando están vendiendo falopa con las ambulancias”. Ya salieron al cruce de estos dichos desde varios sectores políticos aludiendo: “Están sacados de contexto”, “no dijo lo que dijo”, “en realidad, se refería a medicamentos”, “fue un dicho desafortunado producto de la bronca” o como dijo el ministro de Seguridad, Sergio Berni: “Fue una mala expresión que no tiene nada que ver con la realidad”, todos eufemismos que pretenden salvar al intendente de este mal paso y, además, ocultar lo que es una realidad cotidiana: el negocio del narco en los barrios del conurbano no podría existir sin la red de distribución policial y sin la complicidad política (no importa el sello partidario).

Lo sabemos todos y todas, pero de ese tema nunca se habla: no hay chance de la venta y distribución de drogas en el Conurbano sin el aporte, complicidad o intervención directas de estos dos protagonistas institucionales: la policía y la política. Cuando la policía no trafica, simplemente libera zonas y cobra por su pasividad, y lo hace para su propia autonomía y para la “caja chica” del punterismo de turno.

Quienes nieguen esta realidad, no viven en el Conurbano o no tienen intención de ver la realidad. Aquellos que se escandalizan por el video o que salen a desmentir el sincericidio de Ishii, saben que este tema va camino al olvido y la indiferencia: en pocas semanas, nadie recordará esta frase, y el negocio de narco seguirá acumulando ganancias y repartiendo dividendos. Porque la falopa viaja por las calles en patrullero o en ambulancia, pero seguirá viajando.

LA FALOPA(El sincericidio del intendente #MarioIshii destapó una verdad a voces: sin policía y sin punteros, no hay negocio para el narco en el Conurbano) Este fin de semana se difundió un video en el que Mario Ishii, intendente de José C. Paz, confrontaba en la calle con un grupo de ambulancieros que pretendían mejores condiciones de trabajo, para exigirles que trabajaran más horas en plena pandemia. Más allá de lo sabido (el principal precarizador es el Estado) en el video Ishii admite claramente: "Yo los tengo que cubrir cuando están vendiendo falopa con las ambulancias”. Ya salieron al cruce de estos dichos desde varios sectores políticos aludiendo: "Están sacados de contexto", "no dijo lo que dijo", "en realidad, se refería a medicamentos", "fue un dicho desafortunado producto de la bronca" o como dijo el ministro de Seguridad, Sergio Berni: "Fue una mala expresión que no tiene nada que ver con la realidad", todos eufemismos que pretenden salvar al intendente de este mal paso y, además, ocultar lo que es una realidad cotidiana: el negocio del narco en los barrios del conurbano no podría existir sin la red de distribución policial y sin la complicidad política (no importa el sello partidario). Lo sabemos todos y todas, pero de ese tema nunca se habla: no hay chance de la venta y distribución de drogas en el Conurbano sin el aporte, complicidad o intervención directas de estos dos protagonistas institucionales: la policía y la política. Cuando la policía no trafica, simplemente libera zonas y cobra por su pasividad, y lo hace para su propia autonomía y para la "caja chica" del punterismo de turno. Quienes nieguen esta realidad, no viven en el Conurbano o no tienen intención de ver la realidad. Aquellos que se escandalizan por el video o que salen a desmentir el sincericidio de Ishii, saben que este tema va camino al olvido y la indiferencia: en pocas semanas, nadie recordará esta frase, y el negocio de narco seguirá acumulando ganancias y repartiendo dividendos. Porque la falopa viaja por las calles en patrullero o en ambulancia, pero seguirá viajando.#RevistaSudestada

Publicado por Revista y Editorial Sudestada en Lunes, 27 de julio de 2020
Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

Solas

Leer siguiente

Violencia machista: un Plan de Acción para abordarla