“Un pelotón de fusilamiento mediático-judicial”

La Vicepresidenta de la Nación habló desde su despacho en el Congreso. “La sentencia ya estaba escrita”, sostuvo y mencionó que el sistema de justicia permite violar todas las normas, y recordó que el juez Ercolini se había declarado incompetente ante la denuncia que hizo la entonces diputada, Carrió en 2008.

Además, habló sobre el trabajo que realizaron los medios de comunicación como Clarín, La Nación y periodistas como Lanata. Repasó las notas de los diarios y sentenció: “Hubo una feroz campaña política y mediática”. También habló sobre el juicio: “Nada de lo dijeron no fue probado. Y además se comprobó que era exactamente al revés y lo pudimos ver a partir de los testimonios de los propios testigos que fueron citados por el Ministerio Publico Fiscal. Más de 100”.
El fiscal Diego Luciani, en medio de un juicio que no avanza por falta de pruebas, pidió que Cristina Fernández de Kirchner sea condenada a 12 años de cárcel e inhabilitarla para ejercer cargos públicos de por vida. Es decir, proscribirla. Luciani, el mismo que se juntó en la quinta de Macri a jugar a la pelota, con compañeros como el juez del tribunal oral Rodrigo Giménez Uriburu, que también está en la causa Vialidad.  
Estos días desde los medios, como hienas, salieron a agitar el sueño de proscripción, con argumentos que se desploman, y con el ataque constante a la figura de la ex presidenta, y en el continuo sentido de persecución política y mediática a la que es sometida. “Cuiden a Luciani, ya sabemos qué hicieron con Nisman”, soltó Eduardo Feinmann, fiel a su estilo de tirar una bomba que no tiene contenido.
Por otro lado, varixs referentxs se expresaron al respecto: “Rechazamos la persecución política que incluye un antidemocrático pedido de inhabilitación para CFK”, twitteó Myriam Bregman, mientras dirigentes del PRO intentan ir más allá como el diputado Francisco Sánchez que pidió “pena de muerte”. Desde Dilma Rousseff hasta amplios sectores de la izquierda se encargaron de exponer la gravedad del hecho y el golpe que significa contra la democracia.


Ayer, luego de conocerse el pedido de Luciani, muchas personas llegaron al domicilio de Cristina para brindarle apoyo, y fueron reprimidos por la policía de la Ciudad. “Lo único que le faltaba a Rodríguez Larreta para ser Macri: La policía de la ciudad reprimió con palos, gas pimienta y gases lacrimógenos a ciudadanos y ciudadanas”, escribió la ex presidenta en sus redes. 
Los funcionarios que hacen de la corrupción su modo de vida deben ser juzgados, claro está, pero la justicia debe tener pruebas concretas, directas y peritadas. El resto es humo mediático para preparar el terreno a gobiernos amigos de la justicia elitista y antipopular.

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