Las marcas del abuso sexual

Una joven de la localidad 25 de mayo, La Pampa, se suicidó. Nunca pudo sobreponerse de un abuso sexual.

Mariana Orihuela, de 18 años y de la localidad 25 de mayo de La Pampa, se suicidó el miércoles 3 de junio en San Rafael, Mendoza. Su familia señala que la joven había sido víctima de abuso sexual por parte de un compañero de su escuela en abril de 2019 en un boliche de su ciudad natal.

En noviembre de ese año, la estudiante contó lo sucedido en las redes sociales: “Se acercó Nacho y su amigo W para bailar con nosotras, con unos vasos peculiares del boliche, de vidrio. Mi amiga F no bebió porque ella ya tenía su bebida, pero yo sí. Nacho me ofreció y tomé, porque nunca me imaginé nada malo. Pasaron unos minutos y me sentí con calor, un poco mareada. Nacho me dio la mano y me dijo que lo acompañara a tomar aire. Salí del boliche con él, me subió al auto de sus abuelos y me recostó en el asiento de acompañante, recuerdo que me dormí o algo así, y cuando me levanto estábamos en un lugar descampado, que yo no conocía, no sabía dónde estaba”.

Luego del abuso, Ignacio Rodríguez la llevó de vuelta al boliche, donde se desmayó. En un intercambio de mensajes, el agresor negó lo sucedido y dijo que ella estaba borracha. “No le contesté más y me volvió a escribir. Me negué a responder y ahí enterré todo. No quería asumir que era una más, no quería sentir que la persona a la cual llamaba amigo, me había violado, me dejó destrozada, triste y asustada. Ya no salgo como antes a la calle, ya no confío en nadie y tampoco puedo ser feliz en paz sabiendo que el está libre, impune”, escribió Mariana.

Su entorno y el colectivo feminista que la acompañó desde el primer momento hoy llora otra pérdida producto de la violencia machista. ¿Cuántas otras marcas dejarán sobre nuestras vidas y cuerpos? Resulta indispensable la plena aplicación de la Educación Sexual Integral y el acompañamiento de lxs adolescentes en los espacios educativos, como así también un proceso judicial que proteja derechos. Las palabras de Mariana no pueden borrarse: “Me animé a hablar y ya no me calle más, hice la denuncia y aun así nada cambió, yo no me callo más. Lo único más grande al amor a la libertad es el odio a quien te la quita”.

Si vivís situaciones de violencia o conocés a alguien que esté en esa situación llamá al 144. Además, te podes contactar por mail (linea144@mingeneros.gob.ar), WhatsApp (11-2771-6463, 11-2775-9047, 11-2775-9048), o través de la aplicación de la línea 144.

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