Mauro Sergio: por fuera una textil modelo, por dentro un calvario

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Trabajo bajo presión, maltrato psíquico y físico por parte de los dueños y personal jerárquico, despidos repentinos con causas inventadas, indemnizaciones que no son ni el 20% de lo que deberían pagarles, acoso laboral permanente, violencia de género y discriminación: la realidad que se vive adentro de esta fábrica.

Por Marcela Laudonio (@incomodaok)

El grupo Textilana S.A., más conocido como Mauro Sergio, constituye una de las firmas más importantes dentro de la industria textil sudamericana. Fundada en el año 1980 por Mauro Sergio Todisco, quien falleció en el año 2016, esta empresa es un emblema de la tradición del tejido en la Ciudad de Mar del Plata. 
Hacia la década de los 70, Mar del Plata protagonizó un auge en el sector del tejido de punto. Los textiles marplatenses se caracterizaban por una forma artesanal en la producción de sus prendas tejidas, con un agregado de valor vinculado al diseño y a la buena calidad de la materia prima. El tipo de producción textil realizada en la ciudad y la dinámica productiva en la cual se desarrollaba, permitía apuntar a un producto diferencial enfocado en la calidad más que en la cantidad.
Sin embargo, con las diferentes crisis económicas sufridas por el sector, especialmente generadas por la apertura de las importaciones, hacer este producto de calidad y poder ponerle un precio competitivo, se convirtió en una utopía difícil de sostener. A diferencia de otras marcas tradicionales del tejido de Mar del Plata, Mauro Sergio pudo mantenerse y seguir creciendo en el rubro por contar con una estructura tecnológica de avanzada y hacer un producto que si bien es de calidad media, se vende a un costo muy accesible. Por otro lado, cuenta con locales propios de venta directa y con franquicias en casi todo el país.
De puertas afuera, Mauro Sergio es una empresa modelo, puertas adentro sus trabajadoras y trabajadores denuncian estar viviendo un calvario. Los problemas con las condiciones laborales de las trabajadoras y los trabajadores comenzaron casi desde los inicios de la fábrica. María Demartis, Secretaria General de la Comisión Interna de trabajadores de Textilana, lleva junto a su compañeras y compañeros una lucha sin descanso por condiciones dignas de trabajo, pero a pesar de la muchas denuncias realizadas ante la justicia, los sindicatos y el Ministerio de Trabajo tanto de Nación como de Provincia, la situación no solo no cambia, sino que cada vez es peor.
La nómina de trabajadores está compuesta en más de un 50% por mujeres y las formas de violencia que padecen van desde maltrato psíquico, acoso y violencia de género, hasta trabajo bajo presión extrema y despidos sorpresivos con causas inventadas.

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En Mauro Sergio se aplica el Toyotismo como método de trabajo. El toyotismo fue un sistema de producción aplicado en sus orígenes por la empresa japonesa Toyota. Se basa en el principio «justo a tiempo» que significa producir solamente lo necesario y en el momento que se requiere. 
En su análisis sobre este sistema de producción, el Profesor de Ciencias Económicas en la Universidad París-XIII y Copresidente del colectivo de economistas franceses denominado «Économistes Atterrés», Benjamín Coriat,  define al Toyotismo como un cambio metodológico que reorganiza los diversos procesos productivos, permitiendo incrementar la productividad del trabajo y, de manera concomitante, reduciendo la cantidad de mano de obra ocupada.
Sobre la manera en que se aplica este sistema en Mauro Sergio, María Demartis relata que el trabajo se realiza mediante la producción por celdas: “Esto implica multiplicidad de tareas con menor personal y a menor costo. Por su implementación, más de 150 compañeras perdieron su trabajo. Las que quedamos debemos trabajar sobreexigidas, sin tener tiempo para ir al baño. Las cantidades de prendas por celdas las aumentan todos los días haciendo imposible llegar a lo requerido. Producimos decenas de miles de prendas por mes para que los Todisco se vuelvan aún más millonarios, y no alcanzamos a cubrir los costos básicos de la canasta familiar. El objetivo con estos sistemas de producción, que precariza el trabajo, es llevar a las trabajadoras de Textilana a percibir nuestro salario, dejando nuestra salud física”.
En la cuenta de Facebook de la Comisión Interna Textilana se pueden ver videos con los relatos de trabajadoras que están con tratamientos psiquiátricos o con otros problemas de salud, como hernias por realizar tareas pesadas. Lo que les sucede a estas trabajadoras es que no les aceptan los certificados médicos, incluso en los casos donde quien lo expide es un médico o médica de la empresa. Luego las suspenden por no asistir a trabajar, les descuentan los días de trabajo y el porcentaje de sus salarios que corresponde al presentismo. Varias de las trabajadoras, que tuvieron que ausentarse por enfermedad, fueron presionadas para que renuncien y acepten el arreglo económico que la empresa les propone, o de lo contrario son amenazadas con que “tienen pruebas y testigos para hacerles un despido con causa”. Cansadas y asustadas, psicológicamente destruidas, terminan renunciando y aceptando una indemnización que es muy por debajo de lo que deberían cobrar por los años de trabajo realizado.

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Desde esta misma comisión, también informan que la empresa tiene cientos de casos de denuncias por acoso y abuso laboral, por las cuales hay expedientes y testimonios en el Ministerio de Trabajo de la Provincia, pero aún no han obtenido respuestas. Tampoco han tenido una contestación ante los reclamos hechos ante el sindicato AOT (Asociación Obrera Textil) y la FITA (Federación de Industrias Textiles Argentinas). Tampoco ninguno de estos organismos ha atendido a sus reclamos y denuncias sobre el sistema de trabajo implementado. 
En las últimas semanas, y luego de varios despidos con “causas, truchas y testigos que son los propios dueños o gerentes de la empresa”, el Diputado Provincial por el Frente de Izquierda Unidad, Guillermo Kane, presentó en la Cámara Legislativa Provincial un proyecto que solicita una declaración por parte de dicha cámara en “Apoyo a la lucha de las obreras de la Fábrica marplatense Textilana SA, y su rechazo a la persecución sindical que se vive al interior de la misma y resuelve la reincorporación de las más de 50 obreras despedidas en lo que va del año”.
Consultado sobre la relevancia de este proyecto, el Diputado Kane, dice que si bien este proyecto de declaración no tiene efectos prácticos directos, aún siendo aprobado, si puede tener relevancia si en eventuales contiendas judiciales, la justicia lo toma como antecedente.
En la actualidad la empresa está en manos de los hijos y nietos del fallecido fundador de MS. Uno de ellos, es Sergio Esteban Todisco, cuyo nombre trascendió en los medios, ya que estuvo involucrado en el escándalo de los “Panamá Papers”, y luego de estar detenido y declaró como arrepentido en la causa de corrupción conocida como “Los Cuadernos de las Coimas”.
Lamentablemente, el caso de Mauro Sergio no es un hecho aislado, sino que responde a una forma de trabajo instalada en la industria textil a nivel global, desde sus comienzos.

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