“No nos conforma este mundo en que vivimos”

Fernanda Felice es escritora y recientemente publicó por Editorial Sudestada, “Diario de una princesa revolucionaria”, un texto escrito desde la intimidad del personaje de Cenicienta. Día a día se despliega la confesión de una princesa cansada de vivir bajo las normas patriarcales con las que fue creada. Para combatirlo, logra organizarse y luchar colectivamente. Sobre el proceso creativo y los debates que se abren alrededor del libro, Natalia Carrizo, en su ciclo “Distribución de la palabra”, dialogó con ella.

La idea de este libro ¿de dónde vino?

En el libro anterior que escribí, pensando en niños, niñas y adolescentes, había un cuento que se llamaba el Comunicado de las Princesas. Tenía que ver con estos reclamos iniciales que hacían, tratando de correrse de lugares asignados, mandatos y naturalización, como mujeres y trabajadoras del cine y del arte. A partir de eso, se me ocurrió que podía ser lindo contar la historia de otra manera. Cenicienta y sus compañeras empezaron a preocuparse y cuestionarse para organizarse y luchar por sus derechos. Y también que pudieran trascender a ese espacio y que las brujas, los príncipes también pudieran sumarse en esa lucha entendiendo por un lado la sociedad patriarcal el machismo en realidad daña a mujeres y varones, a toda la sociedad y además la lucha de clases, las revoluciones y los cambios realmente se logran a través de una lucha colectiva.

Está escrito como un diario, hay algo confesional…

Sí. El género del diario tiene eso de interesante. Quien lee va descubriendo todos los secretos o por lo menos la intimidad de quien ha vivido esa historia y también puede ser una invitación para niños y niñas de que puedan escribir sus propios diarios, porque funciona como ese amigo, ese confidente, ese compañero al que uno le puede ir contando los deseos, las contradicciones. Pretende lograr un lindo acercamiento a la infancia y la adolescencia.

El libro abre debates y temas nuevos…

Quienes somos de esta generación hemos compartido lecturas de los cuentos clásicos, que los hicieron muy bien porque por algo perduraron de generación en generación, son efectivos. Algunos cuentos más pedagógicos lo que pretendían era enseñar a las niñas y los niños cómo debían ser, cómo se debían comportar, lo bueno de este tiempo es que hay muchos autoras y autoras que realmente respetan a la infancia en su inteligencia y sensibilidad. Eso es lo interesante de las transformaciones de estos tiempos.

El sujeto es la princesa, ¿Cómo fue atreverse a deconstruir de esta forma a la princesa?

Me animo porque disfruto de escribir, me gusta. Lo que propone la cenicienta de este libro nada tiene que ver con la cenicienta de las películas y los cuentos. Un niño me dijo que cuando leyó el libro lo que él sentía es que lo había escrito cenicienta y se olvidaba de que era ficción o fantasía. Así que al menos a un niño le produje esa agradable sensación de que se convenza por un rato de que cenicienta podía ser distinta de la que había visto antes.

Claro nos contaron la mitad de la verdad. ¿Cómo fue eso?

Me gustaba justamente eso, me parecía que Cenicienta represetaba la servidumbre, el sufrimiento, víctima del maltrato familiar y no solo desde lo machista. Era interesante que ese personaje pudiera correrse de ese lugar y tratar de transformar la historia y sola no iba a poder, como no puede nadie y para eso se necesita de amigas, de compañeras y de otras personas que se animen a hacer realmente transformaciones y la revolución. Pensando sobre todo lo que representan las princesas en la vida de las niñas y de los niños, porque no solo las muchachitas miran estas películas, sabiendo el enorme alcance que tiene disney.

Como adulto está bueno leer este libro, ¿Cómo ves estos cambios en la sociedad de hoy en lo que tiene que ver con la cuestión de género?

Lo veo con mucha ilusión y mucha esperanza. Me alegra profundamente ver desde niñas y niños tan pequeñitos que cuestionan, que preguntan, que no están dispuestos a asumir ciertos lugares impuestos, y ni que habar del piberío, de los que ya son adolescentes y pueden asumir otros lugares y otros protagonismos, incluso desde lo político para hacer las transformaciones.

Todo este sistema afecta también a los varones. Hay algo de una búsqueda de la libertad que es para todas, todos y todes…

Exactamente ese es el trabajo que hay que hacer, convencer a los varones que el patriarcado no les resulta conveniente tampoco. Ellos también ocupan lugares, estereotipos y roles que les fueron asignados y tampoco pueden elegir. Es mas fácil ponerlo en el ejemplo de la infancia donde ya desde pequeños se puede determinar cuestiones elementales, ropa, colores y juegos y así comienza la historia por eso es tan importante trabajar sobre esto en la infancia. Pienso en la ESI que se implemente en las escuelas, porque tiene esa potencia de que uno puede ir realizando las transformaciones en el mismo momento que suceden, en el presente de quienes van a hacer el futuro.

Hermoso y muy interesante como vas haciendo eco de todas las problemáticas y que manera dulce de hablar de una verdad tan cruda para un público tan joven…

Esa es la posibilidad que nos da la ficción, la fantasía, la literatura. Así como a veces intentamos construir otros mundos posibles, porque no nos conforma este que vivimos, también podemos contar situaciones dolorosas que tienen que ver con la crueldad de este mundo que habitamos, pero sin que duela tanto para poder soportar.

Es una hermosa ternura y una sensibilidad que teje puentes con esas infancias a las que les escribís. ¿Buscás la ternura en la escritura?

Sí, lo intento permanentemente, la ternura y la amorosidad es revolucionaria, sobre todo en estos tiempos tan terribles que vivimos, ni hablar de lo que está sucediendo hoy. Me parece imposible de creer que haya una guerra en el año 2022. No quiere decir que la literatura no tenga que abordar temas que son complejos o dolorosos porque en realidad siempre tenemos que apostar a los niños y las niñas, porque ellos también habitan este mundo, pero que la ternura, la amorosidad y el respeto permite que puedan comprender algo de esto que pasa y que sea justamente de una manera que les permita soportarlo. Si es doloroso para quienes somos grandes tenemos que cuidar mucho mas a las infancias.

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