Rocambole: “estamos sumergidos en un bosque de pantallas”

@horaciovolpato para Museo Mar

En el marco de los 20 años de la organización Jóvenes Solidarios, Ricardo Cohen, más conocido como Rocambole, visitó el Museo del Mar en la Ciudad de Mar del Plata para brindar una charla: “De regreso a Oktubre: el arte como herramienta de transformación social y política”. Desde Editorial Sudestada, estuvimos presentes con el fin de rescatar algunas reflexiones sobre el arte y el proceso creativo de quien continúa dejando huella en la historia de la imagen y del rock en nuestro país.

Por Editorial Sudestada

¿Qué seríamos los seres humanos si no tuviéramos arte?
Me han invitado para que de una charla acerca del arte como herramienta para la transformación social. En principio, no estoy de acuerdo. No estoy de acuerdo en que el arte sea una herramienta. Estoy de acuerdo en que el Arte sea una dirección, un objetivo. ¿Qué seríamos los seres humanos si no tuviéramos el arte? Imaginensé un mundo sin poesía, por ejemplo. Peor. Imaginenseló sin música, sin imágenes, sin teatro, sin cine. Un mundo donde todos vamos al trabajo y volvemos (si tenemos trabajo). Vamos, volvemos, comemos, defecamos y todo eso. No habría diferencia entre nosotros y un caracol. Entonces bueno… está bien. Sí. Creo en el arte como objetivo y como función esencial de los seres humanos (no como herramienta), pero sí produce la transformación. Es cierto que nos transforma, que nos hace mejores. Mientras más leemos, más cine vemos, o más nos vinculados a lo que llamamos “artístico”, experimentamos, nos volvemos más interesantes. Igualmente, no lo contrapongo a otras actividades.
Los seres humanos tenemos una cantidad de posibilidades de realización. De hecho, y es algo que suelo decir en estas charlas, el arte suele aparecer en una de las etapas más tempranas de la humanidad. Yo mismo me estoy preguntando ¿Cómo es que a tan temprana edad histórica aparece esto que llamamos “producción de imágenes”? La producción de imágenes tiene que ver con nuestros sentidos. Tenemos sensores, en nuestro cráneo, que captan los sentidos. Y con esos sensores nosotros construimos mundos y más allá de eso, no solo los construimos, sino que podemos comunicar esos mundos.

“La imagen es capaz de llevar mensajes”
En un tiempo donde el hombre no sabía tantas cosas, en un rincón de la caverna, plasmó imágenes. A mí todavía me sigue sorprendiendo. Me gusta como ilustrador y realizador de imágenes, analizarlas. Vemos como alguien puede expresar la vitalidad de un animal, a pesar de que las imágenes parezcan rudimentarias. Me recuerda a los fotogramas de las animaciones. Seguramente, esas flechas que yo veo, están clavadas en algún punto vital del animal. Son manuales de caza que están trasmitiendo un mensaje. Es una apreciación personal, pero creo que ese es el misterio de la imagen. La imagen es capaz de llevar mensajes de la misma manera que el lenguaje.
Yo me vengo al presente y pienso en esas fantásticas civilizaciones que nos han enseñado en la escuela. En la sucesión de imágenes también están los jeroglíficos egipcios y esas pequeñísimas imágenes que existieron antes de la escritura. Y en Mesoamérica veo lo mismo. Son como “emojis” en la piedra. Y pienso ¿Estamos retrocediendo, o que? Los alfabetos comenzaron siendo imágenes.
La imagen continua su camino en la historia de la humanidad siempre transportando ideas, transportando mensajes. Es el caso de los griegos y su búsqueda de la “perfección” del cuerpo humano. Las proporciones y ese modelo que hoy todavía en la moda sigue existiendo.


El cristianismo desarrolló su religión a través de la imagen, las estampitas por ejemplo. Las pinturas de la Capilla Sixtina. Utilizaron a fondo las imágenes. Las vidrieras de las catedrales donde el pueblo podía ver los acontecimientos bíblicos. Siempre la imagen transportó información y llegamos a hoy en día donde estamos sumergidos en un bosque de pantallas que tenemos todos en el bolsillo. Son imágenes que nos inducen, nos penetran culturalmente, nos inducen al consumo. La imagen: eso que comenzó con unos animalitos en una cueva.
Es cierto, y volviendo al principio, a partir de que la imagen trasmite ideas, a partir de que trasmite mensajes, de que puede inducirse con la imagen, lógicamente puede y tiene un poder. En toda la historia de la humanidad, en las transformaciones políticas, la imagen acompañó.

De regreso a Oktubre
Yo tenía unos amigos músicos, otros que escribían poesía, otros que hacían cine. Nos reuníamos a veces y propondríamos cosas para hacer. De ahí surgía alguna banda del rock nacional. En un momento, con estos amigos que comenzaron siendo una especie de circo ambulante y terminaron siendo una especie de fenómeno musical bastante importante, pensamos en la grabación de un disco con un tema, con un concepto. Queríamos separarnos de esa música que en ese momento llamábamos comercial. En ese momento era hacer un disco de vinilo. Para nosotros un disco era una obra que contenía música, poesía, arte visual. Con Patricio Rey y sus Redondos fuimos al Luna Park donde había una presentación: “Coro del ejercito Rojo de Moscú”. Nos encontramos con dos tribunas con tipos de uniforme que empezaron a cantar con registros muy bajos. El Luna Park temblaba. Cuando salimos dijimos: “que lindo sería hacer un disco que fuera como un homenaje a todas las revoluciones.”. Y ahí el poeta se puso a trabajar y Skay empezó a hacer esos arreglos que aparecen en el disco. Yo empecé a saquear todo lo que veía: afiches de la Guerra Civil española, afiches anteriores a la Revolución Rusa, y otros. Pero hubo alguien a quien saqueé más todavía. Yo recuerdo que a principios de los años 60, donde yo estaba transitando cierta adolescencia, en La Plata, y cuando salgo a caminar veo la ciudad totalmente empapelada por afiches. Me acerco a verlos y veo que tenía unos dibujos extraordinarios. Eran los afiches de la CGT y miro quien firmaba esos afiches: Ricardo Carpani. Realmente quedé impresionado. ¡Este sabe dibujar! Con todo eso tenía que sintetizar un poco.


En ese momento, lo que después llamamos Los Redondos eran un grupo pobre, es decir no tenían a productores musicales. No había ningún sello grabador. Nada más lejos de nosotros que un sello grabador! ¡Corporaciones internacionales! ¡Largo de aquí! Había una amiga que hacía a veces de manager. Entonces había que hacer las cosas artesanalmente, de una manera precaria. Hacer un disco no era solamente grabarlo. Era ir al estudio de algún amigo (en cuatro canales) porque los estudios de grabación eran inaccesibles. Después era fabricar el disco y eso significaba conseguir un material que se llama vinilo que es importado. Es un polvo negro. Normalmente son captados por las empresas grabadoras que hay en el país. Todo el vinilo que llega se lo atrapan ellos. No se lo venden a cualquiera. Ahí había un problema. Por suerte teníamos un amigo que trabajaba en la Aduana y cuando había algún contenedor que estaba flojo de papeles y tenía vinilo nos avisaba para ir al remate. Comprábamos poco, por supuesto. Yo tengo una imagen de mi amiga, Olga Carmen Castro (Poli), que venía cargada con unas bolsas negras desde el bajo caminando. De ahí lo llevábamos a una fábrica. Se cocinaba y se imprimía.

Lo importante ahora era hacer la tapa del disco de manera artesanal. Había que recurrir a algo que se llama serigrafía. Es un sistema artesanal de impresión como el que se usa en las remeras. Si bien yo pude saquear a todas las artes gráficas revolucionarias, tenía que sintetizar todo eso para imprimirlo. Tenía que tener pocos colores, cada uno es una pasada, entonces me tenía que restringir. El negro no podía faltar: el negro del anarquismo, ese tenía que estar. En algo donde había revoluciones, el rojo tampoco podía faltar. El blanco lo usamos para la multitud que llevaba banderas en la tapa del disco era simplemente el blanco de la cartulina. Era comprar la cartulina, cortarla, pegarla, imprimirla y después armarla, ponerle el disco adentro y que la negra Poli salga con una valijita por las disquerías a venderlo. Atrás puse una especie de relato que es una iglesia encendida, que es la Catedral de La Plata. Bueno… esa es la historia del disco de los Redondos.

*Estas palabras son una extracción de algunas de las cosas que @untalrocambole contó y analizó en la charla en el Museo del Mar el día sábado 15 de octubre.

Las imágenes pertenecen a Horacio Volpato en cobertura para Museo Mar.

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