Susy Shock: “soy parte de una generación que encontró en las palabras dónde empoderarse”

Foto: Martina Perosa

De la mano de la editorial Muchas Nueces, Susy Shock -escritora, cantante, actriz y activista referente de la lucha LGTTBQ+ publicó Realidades, su obra reunida, que compila textos inéditos y sus libros agotados: Poemario Transpirado, Revuelo Sur, Relatos en Canecalón, con ilustraciones de León Ferrari y Fernando Noy. Realidades reúne la obra poética y los relatos de Susy Shock, el nombre surge como respuesta a Ficciones, de Jorge Luis Borges para recordarnos que hay otras y nuevas realidades que todavía no fueron contadas.

Por Jacqui Casais

como recién salida o de Los Toldos o Junín
sin mi documento falsificado pero con más furia
 porque no hay nadie ya que se vengue 
y hasta los oligarcas cantan la Marchita 
y la Marcha mancha pero no entra 
camisa dibujada
¡Contra capital idiotas contra capital!
“Eva“
(Realidades – Editorial Muchas Nueces, 2020)

En el prólogo de Realidades contás que durante la revisión de los textos decidiste cambiar la palabra puta por yuta. ¿Cómo fue el proceso de revisar tus primeras publicaciones? 
No encontré más para cambiar que esos detalles, hay que discutir palabras que naturalizamos, a veces pueden ser formas peyorativas o violentas de sostener categorías. Soy parte de una generación que encontró en las palabras dónde empoderarse. Sigo bancando esos poemas porque nos hemos revisado y seguimos revisándonos. Sigo firmando sobre todo esos primeros textos de Revuelo Sur que ya era un libro que compilaba escritos desde mi adolescencia hasta el 2007.  Revisar los textos fue un trabajo hermoso, sentí que había un camino recorrido. 
Yo era relativamente grande cuando publiqué mi primer libro. Siempre sentí que mi editorial había sido el escenario. Todo lo que escribí lo hice  pensando en que iba actuarlo o alguien más lo iba a actuar, que lo iba a decir con música o sin música, en una varieté o en un hecho poético. Entonces no tenía la necesidad urgente de construir un libro impreso, ya sentía que los textos volaban y hacían su recorrido. Sobre todo Revuelo Sur, es muy latente, son textos muy escénicos

Mirá vos,
te ridiculizaste
para zafar del agravio
y en ese tic encontraste tu sentido. 
Payaso-hermana con dos tetas
y una mariposa en la mano.
“TIC (a Batato Barea)”
(Realidades – Editorial Muchas Nueces, 2020)

En el libro encontramos varios poemas dedicados, hay algunos en homenaje a artistas como Batato Barea, Fernando Noy, Naty Menstrual, Klaudia con K y Pedro Lemebel. ¿A parte de ser tus contemporánexs, fueron inspiración o influencia para tu escritura?
Todo eso, son mis contemporánexs y a la vez mi inspiración constante.  Sobre todo porque nos fuimos haciendo y pensando a la par, fuimos produciendo belleza en el medio del desierto con enormes faros como Batato, Noy y Lemebel. Con Claudita y con Naty mirábamos a los costados y no había otras más, así que fue importante sabernos dentro de una acción ponente, de construir belleza desde estos cuerpos distintos.



Yo la conocí en la estación de tren de Ciudadela, en la gran casa que tuvimos todas, esa pequeña construcción en la punta del andén de cara a Liniers que la mayoría conocía como el baño y que las locas primeras habían fundado como una casa de citas furtivas, esa madama tetera sofisticada y rancia de cemento a donde empezábamos a caer después que el sol se escondía y entonces se podía “loquear” protejidas, en la oscuridad, tan animadas, ella se me acercó y me dio un papelito fotocopiado y maltrecho: “sos muy lindo, me gustaría hacer algo con vos” tenía escrito y entonces nos reímos, con la primera complicidad hermanada, solo eso, que lo demás va y viene… como los trenes, como los chongos, como sus días internada y nadie que lo sabía y todas que preguntaban, “che ¿se sabe algo de la Loreta?” y a los días reaparecía flaca y desgarbada y con la libretita repleta de nuevas ideas, esa guerrilla trava que le obsesionaba, como un ojo por ojo lumpen y pecaminoso…
La Loreta
(Realidades – Editorial Muchas Nueces, 2020)

Escribís poesía y distintos estilos dentro de la narrativa ¿Qué sentís que te permite expresar un género con respecto al otro?
Pienso que mis textos son algo escénico y a la vez como los he escuchado bastante en otrxs, siento que ya tienen vida propia, que no dependen solamente de mí, de una cadencia, una voz o una sola forma de decirlos. Me gusta sentir cómo resuenan en otras voces, en otras construcciones estéticas, cómo pueden readaptarse o crecer hacia otros lados. Así que no tengo un solo género en particular en el que me sienta cómoda, creo que van representando distintas épocas, y eso está muy bien.

Desenmarcarme 
prontamente,
lo más urgente posible,
hay un lío feroz de cuadritos demasiado parecidos.
(Realidades – Editorial Muchas Nueces, 2020)

Has viajado mucho gracias a tus proyectos artísticos, a partir de los lazos que creaste durante estas experiencias ¿Cómo ves la realidad de las identidades trans con respecto al acceso a la formación y profesionalización en el arte lo largo del país?
Me parece que las dificultades son parte de la pobreza estructural de la que partimos, creo que falta un montón. Pero es súper importante que estemos escribiendo y hablando de nosotrxs, con voz propia, que se hayan cortado las interlocuciones en general, o que tengamos la audacia de apartarlas. A veces con más o menos brillo, tartamudeando o con una fluidez e irreverencia preciosas.  Cuando hago prólogos de las nuevas generaciones que escriben, me conmueve saberles en esa acción, me emociona sentir que ese desierto no está tan desierto.  Que hemos logrado sembrar en el desierto aunque todo sigue casi intacto. El empoderamiento ha sido nuestro, pero este mundo sigue siendo el mismo violento,  disciplinador cruel y discriminador que nos deja a un costado sin oportunidades.  Por eso creo que son más valiosas las pepitas de oro que generamos desde nuestra propia disidencia.

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