Violencia es mentir

A partir del video viralizado de la docente de Ciudad Evita, aparecieron los odiadores de la escuela pública, los miserables con redes sociales que ignoran lo que es luchar por los derechos de los y las trabajadoras.

Por Editorial Sudestada

Te bancamos Laura. Porque no soportamos el escarnio público a una laburante, nos duele adentro, en ese espacio que nunca es políticamente correcto, ya que lo correcto es decir lo que dice el manual.
Porque jamás vamos a estar del lado de los macristas que se encargaron de destruir la educación pública, precarizar docentes, estigmatizarlos y  reprimirlos. Tampoco con los mercenarios con micrófono cómplices de la vuelta a clases a toda costa, dejando en el camino la vida de estudiantes, docentes y personal de la comunidad. Porque ya sabemos que docentes, médicos o enfermeras están abandonados hace décadas a un sistema perverso que prioriza la ganancia ajena sobre nuestra propia salud. Porque en campaña todos hablan de educación pero la primera variable de ajuste siempre es hacia la comunidad educativa y las escuelas siguen inundándose con cada chaparrón y ahora en pandemia, hay que hacer estirar todo lo que se pueda un triste frasco de alcohol en gel.
Es verdad que en ese video de la Escuela de Ciudad Evita se te ve desbordada en la discusión con tus estudiantes, pero no te vamos a lapidar Laura. Porque sabemos que son víctimas y la resultante de años de abandono, falta de capacitación y vulnerabilidad permanente. Que de fusilarte se encarguen los miserables con redes sociales que ignoran lo que es luchar por los derechos de los y las trabajadoras y solo vegetan la vida desde sus teclados. Esos que hablan de adoctrinamiento pero un cura les cuenta la historia oficial de genocidas y fusiladores héroes de esa patria, a sus propios hijos. Siempre fue así querida Laura. Mientras tanto los responsables de hacer explotar una escuela en Moreno y llevarse la vida de Sandra y Rubén, siguen desfilando cínicos en campaña . A ellos nadie los suspende, nada los mancha, es más, son aplaudidos por su platea rancia y obsecuente. ¿Acaso saben ellos de temblar de frío en un aula?¿Alguna vez le liquidaron mal el sueldo dejándolos endeudados por meses? ¿Qué saben de las escuelas públicas de Ciudad Evita acechadas por los tranzas o la bonaerense?¿Alguna vez lloraron abrazados con ese estudiante a quien la vida mataba a trompadas?¿Saben de los pibes y pibas que solo comen en el día el sánguche que les da la escuela?
Ojalá nos encontremos en las calles querida Laura defendiendo una educación digna y de calidad con una pedagogía fraterna para estudiantes y docentes, sin canallas ni oportunistas. Sin mentirosos y cómplices contra el saqueo de nuestras escuelas, verdaderos violentadores de los pibes y pibas. Ahí nos encontraremos, a los tumbos, tratando de construir una realidad más justa para los humildes, pero siempre bancando al laburante.
Te bancamos por humana, porque nadie a quien no le duela la pobreza, el abandono y el hambre de la gurisada podría reaccionar así, a pura víscera. Te bancamos porque sabemos que vos no estabas adoctrinando a ese pibe que se creyó vivo filmándote, sino tratando desesperadamente de despertarlo.

Compartí en tus redes favoritas

Leer anterior

SAP: la complicidad pedófila

Leer siguiente

Yo caí en la escuela pública