Walter Lezcano: “hay que sostener el valor de ser revulsivos desde la poesía”

Imagen: Telam

¿De qué color es la literatura argentina? El racismo estructural sigue siendo un tema poco desarrollado dentro de la literatura en nuestro país, el nuevo libro de Walter Lezcano Patear el suicidio hacia adelante (Editorial Piloto de Tormenta) busca descolonizar a la poesía visibilizando el racismo que se ejerce en contra las identidades marrones y desatándola de cualquier vínculo estético con el capitalismo.

Por Jacqui Casais

“yo no vengo de ningún barco 
soy hijo de esta tierra sucia yo no vengo de ningún barco 
soy hijo de estos árboles sin nombre”
“¿qué significa ser
marrón en argentina?
que se crucen de vereda
que te nieguen trabajos
que te condenen en vida
que te excluyan
que te metan en cana
que te desprecien
que te asesine un gatillo fácil”
Walter Lezcano
Patear el suicidio hacia adelante – Ed. Piloto de Tormenta 202

¿Cómo y cuándo surge en vos la necesidad de hablar y visibilizar el racismo hacia las personas no blancas en tus poemas? 
Es algo que siempre me atrajo como temática literaria y por otra parte me sorprendía que no estuviera puesto como una zona de exploración dentro de la literatura, como un territorio estético-lingüístico, que no se utilizara como material en cuanto a la operación artística. Creo que esto tiene que ver con que, aunque no se auto perciba como tal, Argentina es un país racista, asesino, excluyente y discriminador con respecto a las personas que no son blancas. 
En mi escritura apareció como temática natural, después con el tiempo empezó a ser una decisión más consciente de posicionar el tema.
Creo que el desafío es generar artefactos estéticos que sean potentes desde lo artístico y no solamente desde lo testimonial, como la existencia del movimiento Identidad marrón, de Chana Mamani y de todas las voces que fueron surgiendo y manifestándose a través del arte desde una identidad marrón.
Se trata, para mí, de buscar en ese material la potencia literaria. De qué forma podemos crear algo que tenga calidad, sentido, sensibilidad, algo iconoclasta. También generar operaciones con la realidad, en el arte y en la cuestión de lo marrón en la literatura, la experiencia es una pista de despegue, no solamente tiene que ser la única validez del texto, por lo menos a mí no me alcanza. Quiero que esté embebida dentro de una arquitectura literaria que me funcione en términos estéticos, y no solo en términos de lo bien pensante o en términos morales o éticos. Creo que la idea de lo artístico tiene que prevalecer, o por lo menos a mí me interesa trabajar en ese sentido.

¿para qué sirve la poesía si repite la misma mierda que circula en todos lados?
“¿en qué momento
la poesía dejó de lado
su parte revulsiva
para volverse auto-ayuda?”
Walter Lezcano
Patear el suicidio hacia adelante – Ed. Piloto de Tormenta 2022

Durante la pandemia los talleres de escritura se transformaron en una suerte de espacio de contención, demostrando el poder terapéutico de la escritura. ¿Crees que actualmente la poesía, o al menos mucha de la que circula en redes sociales, se quedó solo con esta función expresiva y dejo la función poética de lado?
Hay en mi caso hay una percepción de que quizás la poesía sea el único bastión de dignidad y honestidad en este mundo totalmente codificado, reglamentado y lleno de protocolos, de lugares comunes, de obligaciones, de deberes, entre un montón de otras cosas. Y siento que la poesía para mí es una zona de combate contra cualquier zona de tranquilidad y de explicación, contra cualquier zona racional.  La poesía siempre mantuvo ese aspecto de bancar el caos y la incomprensión. La pandemia quizá fue un período en dónde estábamos totalmente desorientados y había, en cierto sector de la poesía, la búsqueda por definir un momento o tratar de entenderlo. 
Y yo veo en la poesía, por lo menos en la que a mí más me interesa, la posibilidad de seguir perdiéndose, de seguir generando confusión y no rendirle pleitesía a ninguna cuestión establecida. Creo que hay que sostener el valor de ser revulsivos desde la poesía, para que no pierda ese lugar y sea solo una herramienta más de la autoayuda, una herramienta más del sistema capitalista y de la productividad.  Detesto profundamente cuando se intenta hacer un aprovechamiento de la poesía. En mi caso o por lo menos para los escritores que me gusta leer, la poesía es una zona paralela a la existencia y se utiliza para filtrar otro tipo de información. Justamente en ese sentido hay que detectar cuál es el lugar común e intentar derribarlo, destruirlo. Como dijo Sylvia Plath “la poesía es sangre y es imparable”, hay un torrente ahí que me interesa muchísimo y que está totalmente enemistado con cualquier tipo de poesía que trate de traer paz, calma y lógica.

 “este garche
es un caballo
de carrera hacia
el futuro.”
“escribir no me saca de esto
—una traición es una mancha de aceite
que no sale con nada—
pero me da una razón
para patear el suicidio
hacia adelante.//”
Walter Lezcano
 Patear el suicidio hacia adelante– Ed. Piloto de Tormenta 2022

La poesía y la práctica sexoafectiva aparecen como dos lenguajes de resistencia para “patear el suicidio hacia adelante”.  ¿Encontrás lo poético en el lenguaje corporal y la poesía la pulsión de vida?
Sí totalmente, porque creo que estamos en un momento donde se está perdiendo cualquier tipo de encantamiento epidérmico, en la conexión corporal, en el roce, en los acercamientos en la proximidad de tocarse. Mientras todo esto parece que se está perdiendo creo que la poesía también puede dar una lucha en ese aspecto, intentando generar puentes hacia otras zonas de la percepción y la sensibilidad. Y tiene que ver con reconocer cuáles son los discursos sociales establecidos, y generar una máquina de guerrera en contra ellos. Yo creo que la poesía tiene mucho sentido en la medida en que pueda ser combativa, contra hegemónica y encuentre posibilidades de enunciar nuevas palabras, nuevas cosmovisiones. Creo que en este aspecto estoy viendo cómo poner en palabras los cuerpos, la sexualidad, el acercamiento, la revolución de los géneros, las sensaciones en torno a lo corporal. Estamos en un momento histórico donde también se están produciendo cambios en este sentido, es una zona de tensión en la que estamos viviendo y me parece atractivo ver qué hace la poesía con todo este clima de época, como puede plantear líneas y puntos de fuga.

“ya no soy sensible aprendo de los árboles que buscan en la tierra el camino a las nubes.”
“los cyborgs ahora
copamos la tierra
y bebemos aceite
para olvidar nuestros
circuitos fallados.”
Walter Lezcano
 Patear el suicidio hacia adelante- Ed. Piloto de Tormenta 2022

¿Creés que es necesario romper con una mirada antropocentrista para construir un lenguaje poético que nos permita pensarnos como especie?
Estuve leyendo voces alrededor de estas cuestiones, como a Donna Haraway entre otros autores, y me sirvió mucho no solo para pensar sino para encontrar nuevas formas de enunciamiento, de construir enunciados diversos. Muchas veces me pregunto si la parte más atractiva de generar poesía no es la biblioteca, si la forma más atractiva de generarla es ponerle el cuerpo. Me pregunto si generar poesía no es correrse de cualquier cuestión civil y ver qué pasa con los animales. Estas lecturas me estaban ayudando a reflexionar sobre esta parte humana mía, a correrme de ahí, pero también a aproximarme a un nuevo universo lingüístico y semántico, de palabras sensuales nuevas. Pienso en Deleuze que se fanatizaba por ejemplo por las garrapatas y por el mundo de la botánica y de ahí saca el concepto de rizoma. Veo esa posibilidad de generar movimientos dentro de las disciplinas y fagocitar esto en función de generar nuevas maneras de escribir poemas. Hay algo ahí, como una ética artística que tiene que ver con correr las cosas de lugar, tratar de trastocarlas, de horadarlas y gastarlas para ver en qué aspecto y en qué lugar va apareciendo los nuevo. 
Por otro lado, en un sentido más lateral, me parece que la filosofía alrededor del ambientalismo, los textos que están apareciendo para pensar esta época, me parecen súper productivos. Hay algo de la pérdida de centralidad del humano como eje vertebrador que me parece muy seductor y muy intenso incluso y pone otra perspectiva la existencia, el flujo de la vida. Creo que hay algo también de lo que se manifiesta como poético en ese aspecto de renovación, que uno mismo va encontrando en esas lecturas.

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